El mercado automotriz en México muestra un ajuste en las decisiones de compra de los consumidores ante una mayor cautela y factores económicos.
De acuerdo con el EY Mobility Consumer Index 2025, durante 2026 el 60 por ciento de los consumidores mexicanos priorizará la adquisición de vehículos con motor de combustión interna (MCI), mientras que la intención de compra de vehículos eléctricos e híbridos se redujo al 23 por ciento, frente al 32 por ciento registrado en 2024.
El estudio, publicado por México Industry, indica que 65 por ciento de los encuestados planea comprar un vehículo en los próximos 24 meses, aunque con un cambio en las preferencias tecnológicas.
La reducción en el interés por los vehículos electrificados responde principalmente a factores como precio, percepción de confiabilidad, disponibilidad de infraestructura y condiciones externas que influyen en la cadena de suministro global.
Carlos Zegarra, socio líder de Manufactura Avanzada y Movilidad de EY Latinoamérica, señaló que las decisiones de los consumidores reflejan un entorno más complejo.
“Los consumidores mexicanos están ajustando sus decisiones ante un entorno complejo, ya sea reconsiderando o retrasando su compra. Hoy vemos que el precio, la disponibilidad y la percepción de confiabilidad se ponderan más que la adopción acelerada de nuevas tecnologías”, apuntó.
Situación
El reporte subraya que 40 por ciento de los compradores potenciales de vehículos eléctricos está retrasando o replanteando su decisión de compra debido a tensiones geopolíticas que han generado reducciones en la producción, cuellos de botella logísticos y ajustes arancelarios.
A ello se suma la limitada infraestructura de carga en el país.
Entre los principales obstáculos se identifican:
- escasez de estaciones de carga públicas y domésticas
- largos tiempos de espera y saturación de cargadores
- dificultades para localizar puntos disponibles
No obstante, el estudio también señala que los vehículos eléctricos mantienen atractivo por su menor costo operativo.
El cuidado del medio ambiente (44 por ciento), el ahorro en combustible (38 por ciento) y los menores requerimientos de mantenimiento (36 por ciento) continúan siendo factores que impulsan su consideración de compra.
Cambios en marcas
El análisis de EY muestra una reconfiguración de marcas. Las armadoras de Asia Pacífico, excluyendo China, concentran el 83 por ciento de la preferencia, mientras que las marcas chinas incrementaron su participación al 17 por ciento, impulsadas por precios competitivos y mayor equipamiento digital.
En contraste, la preferencia por marcas estadounidenses descendió al 61 por ciento.
En cuanto al proceso de compra, el modelo híbrido gana terreno. Aunque la compra presencial sigue siendo relevante, su preferencia cayó del 65 por ciento en 2024 al 44 por ciento en 2026.
Paralelamente, los canales digitales crecieron del 17 al 28 por ciento, y un 28 por ciento de los consumidores opta por un esquema mixto que combina exploración en línea con visitas físicas a concesionarios.
La seguridad y la funcionalidad continúan siendo factores determinantes.
Los consumidores priorizan sistemas de navegación (57 por ciento), seguridad (55 por ciento) y mantenimiento (33 por ciento).
En materia de conducción autónoma, 62 por ciento se siente cómodo únicamente hasta el Nivel 2, mientras que el riesgo de accidentes y las fallas tecnológicas (ambos con 54 por ciento) se mantienen como las principales preocupaciones.
La transición hacia nuevas formas de movilidad dependerá de soluciones que respondan a las expectativas reales del mercado.
Hoy los consumidores priorizan la rentabilidad y la seguridad sobre el lujo tecnológico. La infraestructura se convierte en un reto clave que los líderes del sector deben considerar en su planeación.









