Cayenna, Cocina del mundo celebró un reconocimiento a Prudencio Peñuelas Gastélum, mejor conocido como Gonzalo “El Puyi”, considerado uno de los grandes referentes de la cocina de mariscos en Culiacán.
El homenaje, realizado en las instalaciones de Cayenna fue encabezado por el chef Luis Osuna Vidaurri, director de Grupo Panamá, quien destacó la trayectoria y el carisma del homenajeado. El evento llevó por nombre “Maestro Marisquero”, una celebración dedicada a honrar la labor de más de 25 años de Mariscos El Puyi, negocio que se ha consolidado como una de las carretas más queridas por los culiacanenses.
Durante la ceremonia, el chef Luis Osuna entregó a “El Puyi” un reconocimiento y una filipina con la que ingresó a la cocina de Cayenna para preparar algunos de sus platillos más representativos. El chef explicó que la idea del homenaje nació de una encuesta entre clientes de Cayena, quienes votaron a Prudencio como el mejor maestro marisquero de Culiacán.


“Tengo 25 años viviendo en Culiacán y mi marisquero favorito siempre ha sido él. Mi familia y yo vamos a Mariscos El Puyi por la cordialidad que brinda y la calidad de sus mariscos. Eso es lo que hace la magia en su negocio”, expresó Luis Osuna.
Por su parte, Prudencio Peñuelas compartió que la filosofía que lo ha distinguido durante su trayectoria la llama “Déjate Querer”, una forma de apapachar a sus clientes con generosas porciones de mariscos frescos y platillos innovadores. Entre sus creaciones recientes mencionó el atún capechanado y el robalito.
“Estar aquí es un honor y un halago. ‘Déjate Querer’ nació de esos 25 años en la calle, experimentando con nuevos sabores y poniendo cariño en cada porción”, comentó Prudencio Peñuelas.
Los asistentes disfrutaron de un menú especial que fusionó la cocina de Mariscos El Puyi y Cayenna, con platillos como aguachile de camarón con callo de robalo, cevichito rústico, caldito de camarón, taquito de mariscos al gratín y pulpo zarandeado sobre arroz meloso, cerrando con un raspadito de leche quemada con compota de ciruela y helado de vainilla.
El evento también reafirmó el papel de la gastronomía callejera en la identidad culinaria de Sinaloa, donde los sabores auténticos se han convertido en referentes de la cultura local.










