La región del norte de Sinaloa lo tiene todo en cuanto a vías de transporte y desplazamiento. Los Mochis, una ciudad estratégica del noroeste mexicano, ofrece acceso por avión, carretera, ferry y tren, que permiten a turistas nacionales e internacionales puedan iniciar su recorrido hacia las Barrancas del Cobre con facilidad.
La oferta de transporte se potencia con la presencia del Chepe Express, un tren turístico operado por Ferromex que se ha convertido en un ancla para la promoción del turismo en la zona.
“Para mí, es mejor recibir a los viajeros aquí en Los Mochis, porque somos la primera cara antes de comenzar el recorrido; sin embargo, respecto a precios, no cambia. Lo importante es que visitan lo mismo y viven la experiencia de día, disfrutando del paisaje y de la ruta completa”, explica Sarahí Cervantes Lugo, directora general de Vive Traveling y vicepresidenta de Turismo de la Canaco Servytur de Los Mochis.
Vive Traveling, fundada en 2012 como agencia digital, hoy ofrece atención integral 24/7 para la planificación de vuelos, traslados e itinerarios completos de la ruta del Chepe. La agencia ha impulsado la promoción de la región al diseñar paquetes que combinan la experiencia del tren con visitas a Los Mochis, El Fuerte, Topolobampo y Creel, garantizando que los turistas puedan descubrir tanto la riqueza natural como cultural del área.


El Chepe Express ofrece un recorrido que abarca de Sinaloa a Chihuahua, con paradas estratégicas en puntos turísticos.
“El Chepe Express se creó para atraer turismo, se concentra en 5 o 6 puntos clave para que el turista viva toda la experiencia de la ruta sin diluirla”, señala Sarahí Cervantes.
Los recorridos, diversidad geográfica y cultural

Los viajeros pueden pasar del calor del mar de Topolobampo al clima frío de la sierra, descubriendo la cultura mayo-yoreme en Sinaloa, la tarahumara en Chihuahua y la menonita en Ciudad Cuauhtémoc.
“Muchos turistas piensan que solo van a las montañas, pero llegan a Los Mochis y descubren que también hay playa, gastronomía, música y cultura local. Es un viaje integral que no se encuentra en ningún otro lugar de México”, comenta Sarahí Cervantes.
El impacto económico de esta ruta turística se refleja en la generación de empleo, el impulso a la hotelería local y el desarrollo de productos complementarios como cooperativas de lancheros en Topolobampo. Sarahí Cervantes destaca que
“no nacimos de una ciudad meramente turística, pero el desarrollo se ha dado gracias a nuestra hospitalidad y al cuidado del medio ambiente. Hoy, el turismo es una fuente importante de derrama económica y experiencia cultural”.

El recorrido inicia en Topolobampo, puerto de altura con atractivos como el delfín Pechocho y la Isla El Maviri, un área natural protegida que combina observación de aves y gastronomía local. Posteriormente, los turistas visitan El Fuerte, Pueblo Mágico, donde pueden pasear en balsa por el río Fuerte, recorrer el venadario, disfrutar de la gastronomía regional y conocer la historia del legendario Zorro en su famoso hotel. Los turistas también se acercan a la comunidad indígena mayo yoreme, donde las danzas del venado y la Pascola se mezclan con la creación artesanal de tortillas de maíz recién hechas.
No obstante si los visitantes deciden abordar el Chepe Express en Los Mochis, lo hacen al primer rayo del sol. Ya a bordo, el murmullo de los viajeros se mezcla con el traqueteo de las ruedas sobre los rieles, algunos miran por la ventana, fascinados por la luz del amanecer sobre la ciudad; otros revisan su itinerario, planeando cómo aprovechar cada parada.
“El Chepe Express sale de Los Mochis a las 7 de la mañana. Algunos turistas prefieren iniciar aquí para aprovechar toda la jornada, mientras otros optan por El Fuerte, Pueblo Mágico, para dormir y abordar al día siguiente. Ambas opciones son válidas”, comenta Sarahí Cervantes.
La primera parada es Bahuichivo, a los pies del Cerro del Gallego. Aquí los viajeros pueden visitar el internado de niños tarahumaras, viñedos, la iglesia y la plaza del pueblo o aventurarse en el mirador del Cerro del Gallego, desde donde la Barranca de Urique despliega toda su magnitud. Quienes cuentan con más tiempo disfrutan de la tranquilidad de la sierra y de los servicios turísticos locales, mientras que quienes viajan con agenda apretada continúan directo a Divisadero.
Divisadero es un punto de encuentro entre la naturaleza y la aventura. Desde sus hoteles a filo de barranca, los pasajeros contemplan la majestuosidad de las Barrancas del Cobre, más grande que el Gran Cañón estadounidense. El Parque de Aventura ofrece tirolesa de siete líneas, zip rider y un teleférico con capacidad de 60 personas que permite recorrer los acantilados con seguridad, disfrutando del paisaje y de la adrenalina en una sola experiencia.
“Es importante que los pasajeros sigan esta ruta con un experto, porque implica coordinación de horarios, traslados y reservas en los hoteles”, aclara Sarahí Cervantes.
El viaje continúa por carretera hacia Creel, un Pueblo Mágico donde los valles rocosos parecen esculturas de la naturaleza; el Valle de los Hongos, el Valle de las Ranas y el Valle de los Monjes invitan a paseos tranquilos, mientras que el Lago de Arareco ofrece un remanso de calma. Aquí, los visitantes disfrutan de una experiencia cultural y gastronómica, explorando los sabores locales en un entorno único.
Para quienes desean extender su recorrido, Ciudad Cuauhtémoc ofrece una inmersión en la cultura menonita. Su historia, su gastronomía artesanal y sus museos permiten comprender cómo esta comunidad eligió Chihuahua para establecerse y desarrollar su economía local.
El Chepe Express, activo desde 2018, cuenta con tres categorías de servicio: turista, ejecutiva y primera clase. La categoría turista ofrece asientos amplios y vagón comedor; la ejecutiva incorpora duela, documentación de equipaje y lounge bar; mientras que la primera clase brinda asientos enfrentados, vagón terraza con ventanas abatibles y comedor con domo panorámico con vistas 180 grados.












