En una ciudad donde las tradiciones comerciales han forjado buena parte de la vida cotidiana, la reapertura de la tienda Ángel Flores de Coppel no es solo un acto empresarial: es un recordatorio del profundo vínculo entre una compañía y la comunidad que la vio nacer. Este 4 de diciembre, el Grupo Coppel reabrió uno de sus espacios más emblemáticos en el Centro Histórico de Culiacán, un inmueble que desde 1956 ha acompañado el crecimiento económico y social de la capital sinaloense.
La renovación del edificio implicó una inversión de 260 millones de pesos para transformar a la tienda en la más grande de Coppel a nivel nacional, con 8,700 m² de construcción y 5,000 m² de piso de venta, ampliaciones significativas que apuntan tanto al fortalecimiento de su oferta como a la mejora de la experiencia del cliente. Tres niveles de exhibición, accesos universales, un sótano con 21 cajones de estacionamiento y espacios pensados para el bienestar, como una sala de lactancia, reflejan una apuesta por la funcionalidad sin perder de vista la atención a las personas.
Durante la ceremonia de reinauguración, Diego Coppel, Director General del Grupo, destacó la carga simbólica del momento.
“Esta tienda forma parte de nuestra historia. Reabrirla hoy, con una nueva imagen y con la misma cercanía de siempre, representa la unión entre lo que hemos sido y lo que queremos seguir construyendo. Coppel nació en Culiacán y esta ciudad siempre podrá contar con nosotros”, afirmó.
Sus palabras delinean claramente la intención de la empresa: modernizarse sin romper con el legado que la sostiene.
La renovación también apunta a la sustentabilidad. Con la instalación de más de 300 paneles solares, la tienda podrá cubrir hasta el 45% de su consumo energético, una decisión que se alinea con las tendencias globales de eficiencia y responsabilidad ambiental.



En el plano digital, la nueva Ángel Flores integra una experiencia de compra omnicanal mediante la Casita de Coppel.com y 11 kioscos digitales, repartidos en distintos niveles. Esta estrategia busca impulsar la adopción tecnológica de los clientes y conectar el mundo físico con el digital de manera más fluida.
Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de un concepto integral de servicios financieros en un solo espacio, donde convergen BanCoppel, Cajas de Abono, Afore y Seguros, lo que agiliza trámites y centraliza soluciones para los usuarios.
Más allá del edificio, la reapertura envía un mensaje sobre el papel de Coppel en la economía local. La empresa mantiene en Culiacán 27 tiendas, un CEDIS regional, 25 sucursales de BanCoppel y 14 módulos de Afore Coppel, generando más de 16,500 empleos directos. La nueva Ángel Flores se convierte así en un símbolo de continuidad y evolución, una reafirmación de compromiso con la ciudad donde comenzó todo.
Con esta reinauguración, Coppel no solo moderniza una tienda: revitaliza un referente histórico, fortalece su identidad y renueva la promesa de seguir creciendo junto a las familias culiacanenses.











