Reginaldo Torres Álvarez transicionó de una intuición financiera, a crear y dirigir una marca líder en crecimiento de pestañas, cejas y barba. Hoy, DABALASH proyecta su expansión internacional con una estructura operativa basada en valores, calidad y trazabilidad.
En 2009, en plena crisis financiera global, Reginaldo Torres Álvarez, entonces gestor de inversiones, identificó un patrón en sus portafolios: mientras todo se desplomaba, la industria de la belleza mostraba resiliencia. “Me di cuenta de que la industria de la belleza es inmune a muchas crisis”, recuerda. Esa observación lo llevó a fundar DABALASH, marca reconocida hoy en Latinoamérica por su suero para el crecimiento de pestañas, cejas y barba, fabricado en un laboratorio propio con certificación ISO.
Modelo híbrido y liderazgo con propósito
DABALASH ha construido un modelo comercial híbrido, con márgenes que van del 22 al 138% y sin cobro de regalías. Aporta a sus aliados un know-how integral: producto, capacitación y seguimiento postventa.
Pero lo que diferencia a la empresa no es solo su rentabilidad, sino su raíz. “Poner a Dios primero en todo”, afirma su fundador, quien ha estructurado el negocio alrededor de valores cristianos, metas claras y ciclos de mejora continua.
“No me considero un CEO de escritorio. Me gusta planear con método, pero también ejecutar con agresividad cuando el camino está claro”, señala Reginaldo Torres, quien ha transitado del rol de COO a un liderazgo estratégico, sin perder el pulso operativo.
Diversificación y expansión internacional
DABALASH ha pasado de vender en estéticas locales a convertirse en un ecosistema multicanal, con presencia en marketplaces, clínicas estéticas, e-commerce y tiendas físicas. La pandemia de 2020 impulsó la diversificación, con el lanzamiento de dos nuevas máscaras y la expansión del portafolio a nueve SKUs.
En 2023, la creación de un área comercial directa permitió reactivar distribuidores y ejecutar estrategias más efectivas.
“Con el éxito, llegaron zonas de confort. Esta área trajo energía nueva al equipo”, explica Torres.
En 2025, la marca iniciará operaciones en Costa Rica y República Dominicana, con planes para ingresar a Panamá, la Unión Europea y Reino Unido, ampliando en un 50% su territorio actual.
Ética, trazabilidad y cultura organizacional
DABALASH respeta su red de distribución con ética y legalidad. “La sabiduría y la capacidad vienen de Dios, no de uno mismo”, afirma el CEO. La trazabilidad del producto se asegura mediante un CRM interno, consultores externos y certificaciones como ISO y ESR.
A nivel organizacional, promueven una cultura disciplinada basada en especialización, roles claros y mejora continua.
“No creemos en lo empírico. Creemos en la educación y la consistencia del esfuerzo”.
Con garantía de 90 días, producto patentado y control total sobre su producción, la confianza del cliente es consecuencia de procesos transparentes y calidad sostenida.
DABALASH no aspira a ser el más grande, sino el más congruente.
“No solo nos movemos, sino que avanzamos. Hacer lo correcto, muchas veces, es lo más difícil. Pero es lo que deja huella”, concluye Reginaldo Torres.
- Portafolio ampliado a nueve productos desde 2020
- Modelo híbrido de negocio sin regalías y márgenes de hasta 138%.
- Presencia en estéticas, e-commerce, marketplaces y clínicas de medicina estética.
- Certificaciones ISO y ESR, trazabilidad total del proceso productivo.












