La fuerza demográfica, la capacidad empresarial y la integración de América del Norte son tres ventajas estructurales que pueden sostener el desarrollo de México durante las próximas tres décadas, afirmó el economista Luis de la Calle Pardo durante su conferencia “Prospectiva de México”, en el Summit 2025 “Navegando Rutas Alternas”, organizado por Foro Mar de Cortés en Los Cabos, Baja California Sur.
De la Calle Pardo reconoció que en el corto plazo el país enfrenta riesgos económicos muy importantes, por lo que los mexicanos tienen que estar preparados para enfrentarlos, porque lo urgente no nos debe distraer de lo importante.
Estos riesgos son una recesión en Estados Unidos, la variación de los bonos a 10 años para un conjunto de países y la gobernabilidad.
“Tenemos un reto de gobernabilidad muy fuerte, tenemos un gobierno relativamente débil, que tiene poca capacidad de ejecución, porque el gobierno anterior desmanteló básicamente… el gobierno”, apuntó.
Sin embargo, resaltó que existen razones estructurales por las que es optimista sobre el futuro de México, que actualmente atraviesa por una etapa inédita de ventaja demográfica, con una población económicamente activa creciente y un bono generacional que impulsa el consumo, la productividad y la innovación.
“México, comparado contra nuestros competidores, tiene una estructura demográfica muy superior a Europa, muy superior a Asia; si se tuviera que hacer una apuesta de cuál va a ser la región más exitosa del mundo en los próximos 30 años, y te fijas en la demografía como la variable número uno, dirías América del Norte, sin duda”, expuso.


El rumbo de México
El economista sostuvo que esta transición marcará el rumbo del país durante al menos tres décadas, luego de superar una joroba muy grande de ingreso al mercado laboral durante 40 años que deprimió los salarios.
“Se puede predecir con confianza que México va a tener bajas tasas de desempleo y salarios crecientes durante 30 años seguidos, esa es la gran oportunidad en México de resolver el problema de la pobreza y de crear una clase de media amplia”, resaltó.
La segunda razón para el optimismo es la capacidad de las empresas mexicanas de generar más valor, ya que los indicadores de utilidades, productividad y pago de impuestos muestran un tejido empresarial más fuerte y con mayor capacidad de competir en sectores globales.
“Son tres razones estructurales por las que uno debe ser más o menos optimista, la segunda es la capacidad empresarial de producir más valor, que se ve tanto en el salario, como en las utilidades, como en el pago de Impuesto Sobre la Renta a personas morales”, indicó.
En este sentido, el sector privado será el motor esencial del crecimiento.
“Si tú quieres resolver los problemas de México, necesitas descansar en el sector privado porque el sector público no va a dar para eso”, enfatizó.
Para lograrlo, propuso fortalecer la integración vertical de las cadenas productivas, invertir en logística de primer nivel y abrir el acceso a energía competitiva.
Finalmente, la tercera palanca estructural es la profundización del proceso de integración económica con Estados Unidos y Canadá, que va a seguir su curso hacia adelante, casi independientemente de lo que hagan los gobiernos.
El panelista explicó que la participación de México en el mercado de Estados Unidos hasta julio de 2025 es 4 puntos porcentuales superior a Canadá y está 6 puntos porcentuales delante de China.
“La gente piensa que somos pequeños, 4 puntos porcentuales es monstruosamente grande, estamos hablando de 4 puntos porcentuales de la economía de Estados Unidos”, puntualizó.
Al cerrar su conferencia, De la Calle Pardo enfatizó que el país tiene la oportunidad de convertirse en una potencia manufacturera y de servicios si aprovecha sus fortalezas estructurales y crea condiciones para la inversión y el talento.












