A pesar de que las previsiones del mercado apuntan a un estancamiento de la economía mexicana en 2025, de acuerdo con la estimación oportuna del PIB del segundo trimestre del año, ésta habría crecido 0.4 por ciento en el primer semestre del año.En el segundo trimestre de 2025 y con cifras originales, dicho indicador mostró un crecimiento del 0.1 por ciento a tasa anual. Según publicó El Economista, en su desglose por sectores, las actividades secundarias se mantuvieron en territorio de contracción, con un descenso del 1.5 por ciento a tasa anual.
En contraste, las actividades primarias presentaron un incremento del 4.1 por ciento a tasa anual, pero las terciarias moderaron notablemente su ritmo de avance (+0.7 por ciento vs +1.3 por ciento previo). Utilizando datos que tienen un ajuste estacional, el PIB oportuno creció 0.7 por ciento trimestral acelerándose desde el aumento de 0.2 por ciento registrado en el primer trimestre de 2025 y superando ampliamente las expectativas del mercado de 0.4 por ciento.
Las principales actividades económicas tuvieron dinamismo moderado, impulsado principalmente por el repunte de las actividades secundarias, que crecieron 0.8 por ciento, tras acumular 2 trimestres consecutivos a la baja.
Con un desempeño similar, las actividades terciarias salieron del terreno de contracción e incrementaron 0.7 por ciento (vs -0.1 por ciento previo), su mayor ritmo desde el tercer trimestre de 2024.En contraste, las actividades primarias retrocedieron 1.3 por ciento, tras el fuerte repunte del trimestre anterior (+7.8 por ciento).
Estos resultados reflejan un entorno que, si bien mejora respecto al desempeño de finales de 2024, continúa enfrentando claros desafíos y cierta fragilidad. Las actividades secundarias y terciarias muestran señales de recuperación, pero aún dentro de un contexto de bajo dinamismo en general. Asimismo, las cifras del IGAE de mayo confirman una reactivación en las industrias manufactureras y en la construcción; sin embargo, el impulso se mantiene con debilidad en su acumulado anual. Por su parte, en las actividades terciarias (servicios y comercios) se observa modesta mejoría.
Hacia adelante, el entorno de la actividad económica mexicana seguirá expuesta a riesgos relevantes, entre ellos: la incertidumbre comercial derivada de las políticas arancelarias de EUA, la cual mantiene repercusiones para las industrias manufactureras. Lo anterior, aunado a un bajo dinamismo del consumo privado y la inversión.









