En el noroeste del país, donde la gastronomía es identidad y motor económico, existe un tipo de empresa que trabaja “detrás de escena”. SM Consultoría, bajo la dirección de Sinuhé Manjarrez Ramírez, con base en Culiacán, Sinaloa, se presenta como la primera consultoría gastronómica y de diseño en la región: un proyecto que nació en 2015 y que hoy atiende más de 300 proyectos desarrollados en 13 estados, además de colaboraciones para tres países.
El concepto funciona como una consultoría con expertise en gastronomía enfocada en el área de desarrollo de branding, concepto, estandarización, procesos y proyección financiera.
Una consultoría que junta estética, operación y rentabilidad
En su oferta conviven dos mundos que pocas veces se coordinan bien: la creatividad y los números. Por un lado, la firma trabaja branding y desarrollo de marca, estilismo de alimentos, fotografía y creación conceptual de contenido. Por el otro, entra a fondo en lo que define si un restaurante vive o muere, desde recetas estandarizadas, costeos, procesos de producción, ingeniería de menú y documentación operativa.
La consultoría opera con equipos armados a la medida. Mediante un perfil creado para cada cliente se asignan los diferentes profesionistas para el proyecto como pueden se: gastrónomos, ingenieros, arquitectos, mercadólogos, fotógrafos, estilistas de alimentos, analistas de datos, entre otros.

Arquitectura e interiorismo con enfoque gastronómico
Además del branding, el despacho integra arquitectura e interiorismo con un equipo que incluye arquitectos con experiencia en el área de restaurantes. La lógica es clara: un restaurante no solo compite por sabor, también por experiencia. Y la experiencia se construye desde el layout, el flujo, la operación en cocina y el ambiente.
El “ADN” del restaurante: el documento que muchos no tienen
Uno de los ejes del despacho es lo que llaman el ADN del restaurante: una matriz operativa y financiera que integra recetarios paso a paso, costos por platillo, procesos, presentaciones, lista de insumos y control de operación.
La idea es simple: un negocio puede vender mucho y aun así no ganar. La consultoría busca que el restaurante sea rentable, que recupere control sobre márgenes, costos y decisiones.
En esa visión, hay una regla de oro: la creatividad solo funciona si está sustentada con números.
Un perfil poco común en la industria
El enfoque también se explica desde la formación del director: una combinación de arte, diseño gráfico y gastronomía que, aplicada a un solo sector, genera un diferenciador claro. En el frente creativo, destaca el trabajo de estilismo de alimentos para campañas publicitarias, donde muchas veces el público ve la foto final sin saber quién diseñó la narrativa visual del platillo.
Además del ecosistema restaurantero local, el despacho ha colaborado con marcas reconocidas y proyectos que van desde negocios pequeños hasta campañas para empresas grandes. También se mueve entre formatos: restaurantes, dark kitchens, reposterías, marisquerías, cafeterías y conceptos listos para franquiciar.










