Los jóvenes Alexia Inzunza y David Navarro encontraron una oportunidad de negocio en un nicho que hasta entonces no estaba completamente explorado en la entidad: la decoración de pasteles.
Después de un primer emprendimiento que no había resultado como esperaban, los diseñadores industriales aprovecharon el material sobrante, como el acrílico, y con solo 200 pesos para invertir en una campaña en redes sociales, decidieron crear y vender artículos de decoración para el Día de las Madres, que estaba próximo. La iniciativa tuvo un gran recibimiento y resultó en una excelente venta.
Así nació Caketopper, una empresa enfocada en el diseño y fabricación de toppers personalizados para repostería, un detalle que puede transformar un pastel sencillo en una pieza más artística. Su enfoque en la innovación y el diseño industrial ha permitido que trabajen de la mano con reposteros, adaptando sus productos a las necesidades específicas de cada cliente.
“Decidimos enfocarnos en pastelerías y reposterías porque el equipamiento que se utiliza para hacer este tipo de productos es muy versátil. Con casi dos años en el mercado, hemos aprendido a conocerlo mejor y a sentir su cercanía. Los clientes nos comparten sus ideas y nos convierten en parte del proceso de creación de sus pasteles. Decidimos aplicar nuestra experiencia como diseñadores industriales para hacer realidad cada una de sus ideas, brindándoles ese toque único y especial que buscan para sus pasteles”
Alexia Inzunza, CEO y Head Designer y David Navarro, CEO & Production Innovator de la empresa
Pero el reto no era solo encontrar un mercado, sino también transformar la percepción de los toppers como un accesorio genérico. Tradicionalmente, la decoración de pasteles se realizaba con materiales básicos como cartulina; sin embargo, Caketopper apostó por mejorar los materiales y los acabados, ofreciendo toppers de acrílico, bases para pasteles, impresiones comestibles y próximamente empaques personalizados.
A pesar de operar desde Culiacán, un estado más conocido por su producción agrícola que por su industria manufacturera, Caketopper ha logrado estar en tendencia a nivel nacional. Su propuesta en diseño y producción ha llevado a la empresa a competir con grandes fabricantes en ciudades como Puebla, Monterrey y Querétaro.
“Que nos volteen a ver y que estemos siendo competitivos en calidad y precio es un logro importante”
Caketopper también maquila para grandes empresas del sector, como Restaurantes y Pastelerías Panamá, donde ha creado y consolidado la marca “Panatopper”.
Sustentabilidad y crecimiento
Los materiales que utiliza Caketopper están diseñados para descomponerse en el medio ambiente sin dejar una huella ecológica significativa, a diferencia de otros plásticos que requieren procesos adicionales para su degradación
Otro aspecto importante es la fabricación y el manejo de mermas, pues se trata de reducir el desperdicio y encontrar formas de aprovechar los materiales sobrantes después del corte.
El crecimiento de la empresa también se ha visto reflejado en su capacidad de producción, pues en enero de este año fabricaron 5,000 toppers por semana en su línea de maquila y hasta 100 toppers personalizados. Parte de su estrategia ha sido mantener un equilibrio entre la producción en serie y la innovación en diseño.
“Analizamos el mercado y quizás el truco es mantenerte haciendo cosas nuevas siempre. Nos encantan los retos, siempre buscamos complementar y aportar valor. Creemos que una parte fundamental del crecimiento, tanto propio como de quienes nos rodean, es hacer posible lo que parece imposible”