En Coparmex Tijuana hay relevo. Elisa Ibáñez Aldana asume la presidencia con un dato que marca el momento: es la primera mujer en encabezar el organismo en la ciudad.
No esquiva la pregunta. Al inicio, dice, su carta era técnica: entender los temas, preparar posturas, estudiar cifras. En semanas recientes, admite que el género también incide. “He aprendido a usarlo”, comenta. No como bandera, sino como variable que en ciertos entornos reduce confrontaciones y facilita acuerdos.
La membresía
Su enfoque no está en crecer por volumen. Hay comisión de admisión y de honor y justicia. No se trata solo de pagar cuota. Se revisa perfil, ética empresarial y formalidad. “Calidad sobre cantidad”, resume. Empresas que no cumplen obligaciones básicas, como seguridad social, no pasan.
Un organismo que no vende servicios
Coparmex no opera como cámara tradicional. No es un esquema de beneficios a cambio de cuota. Es una red de voluntarios que aportan tiempo y posicionamientos. El principal valor, sostiene, es acompañamiento: fiscal, laboral, regulatorio, de seguridad, y acceso a la red nacional de 71 centros empresariales. Tijuana se mueve entre el quinto y sexto lugar en esa estructura.
El antiguo modelo de gran despacho laboral interno quedó atrás. Hoy la apuesta es información, representación y articulación.
Gobierno: diálogo con línea marcada
Ibáñez plantea tres ejes inmediatos frente al gobierno estatal y municipal:
1. Agua.
Impulso al proyecto de la desalinizadora y seguimiento financiero.
2. Certeza jurídica.
Especialmente tras cambios en el entorno judicial.
3. Apoyo.
Para micro y pequeñas empresas.
A eso suma un cuarto que considera base de todo: seguridad. “Sin seguridad no hay desarrollo económico”, dice.
Su postura frente a la autoridad es de diálogo permanente, con exigencia de rendición de cuentas. No confrontación automática ni cercanía complaciente. Línea clara entre relación institucional y amistad personal. Busca trato directo con los titulares, no intermediación extendida.
Vocaciones: diversificar o perder ritmo
Tijuana, sostiene, no es comparable con otros centros empresariales del país. La ciudad opera con dinámicas propias y una combinación de vocaciones que no se replica con facilidad. La manufactura seguirá siendo un eje, pero cada vez más especializada, particularmente en dispositivos médicos y electrónicos, con mayor demanda de talento calificado. El esquema intensivo tradicional pierde terreno frente a procesos de mayor complejidad técnica.
A la par, los servicios médicos han escalado más allá del turismo de procedimientos específicos; hoy existe una red hospitalaria amplia y una oferta creciente de especialidades que atienden tanto a pacientes locales como internacionales. El desarrollo inmobiliario también marca tendencia, con un giro hacia la verticalización ante la escasez de tierra disponible. Y la gastronomía se consolida como motor propio: Tijuana se ha convertido en destino para visitantes nacionales y extranjeros que llegan específicamente por su propuesta culinaria.
Tres objetivos internos
Para su primer año al frente del organismo, plantea resultados visibles en tres frentes. El primero es consolidar una relación propositiva con el gobierno, con posiciones públicas claras y capacidad de incidencia. El segundo es fortalecer el eje social, más allá de la etiqueta de empresa socialmente responsable, impulsando movilidad interna en las compañías, mejores condiciones laborales y una visión de sostenibilidad ambiental integrada al modelo de negocio. El tercero es asumir una participación política activa, entendida como incidencia en la agenda pública y exigencia institucional, no como alineación partidista.
En paralelo, trabaja en la conformación de un consejo económico, social y ambiental junto con sindicatos, con la intención de construir una agenda compartida que articule intereses empresariales y laborales.
Perfil y momento
Contadora con más de tres décadas de trayectoria, socia de despacho, decidió aceptar antes de lo previsto. Su plan era 2027. La coyuntura adelantó la decisión. Con estructura interna consolidada y familia en otra etapa, afirma tener el margen operativo para dedicar tiempo completo.
“No necesito el foro; vengo a aportar”, señala. La presidencia, dice, no es vitrina.
Mensaje al empresario joven
Formalidad primero: impuestos, seguridad social, cumplimiento regulatorio. Puede ser costoso en el corto plazo, pero sin eso no hay sostenibilidad. Segundo, unidad. La afiliación, explica, no es para delegar problemas, sino para compartirlos y construir posición común.
El reto pendiente: contenido
Reconoce críticas a algunos foros recientes: exceso de queja o formato informativo sin profundidad. Su intención es regresar a eventos con contenido útil y propuestas concretas ante los invitados públicos y privados. Menos acto social, más valor.
La vara está puesta para diciembre, cuando espera mostrar avances medibles en diálogo institucional y agenda interna. La primera mujer al frente no plantea una ruptura simbólica; plantea gestión.










