En su trabajo con gobiernos locales de México y Centroamérica, el economista urbano Marco Martínez O’Daly fue observando que había ciudades que querían innovar, pero que carecían de acceso a información especializada, casos comparativos o herramientas prácticas para orientar su toma de decisiones. Ese déficit de conocimiento, dice, se volvió una barrera para transformar sus realidades urbanas.
“Cada vez surgía más la necesidad de publicar conocimiento que le sirviera a pensadores urbanos, alcaldes y funcionarios públicos que traían hambre de innovar, pero que no tenían acceso a esa información”, indica.
Por ello, nació Smart City University, una plataforma educativa que compila cursos, videos, metodologías y publicaciones dirigidas a quienes impulsan políticas urbanas y turísticas en la región.
El proyecto, que se apoya en años de colaboración con la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad, busca que el conocimiento ya no sea un privilegio de consultorías especializadas, sino un insumo accesible. Hoy, la red trabaja con ciudades de Honduras, Costa Rica, Guatemala y México, además de colaboraciones con Panamá, ampliando constantemente su alcance mediante alianzas institucionales y acompañamiento técnico.
Replantear lo “inteligente”
La conversación pública sobre ciudades inteligentes suele centrarse en herramientas digitales, sensores y automatización. Marco Martínez O’Daly, director de Smart City University, matiza ese enfoque desde la raíz, pues para él, el punto de partida es la urbe.
“Cuando hablamos de ciudades inteligentes, hablamos de ciudades donde es inteligente vivir, visitar, invertir y trabajar”, afirma. Esa definición lo lleva a priorizar la calidad de lo elemental, como vialidades bien trazadas, drenaje pluvial funcional, parques de barrio, infraestructura verde y servicios públicos capaces de sostener el crecimiento.
La fórmula de la recurrencia
El turismo inteligente, en la definición que propone, cambia en la lógica tradicional de obtener el máximo beneficio de un visitante ocasional. “El modelo más exitoso es el que encariña al turista para que venga más seguido”, pues impulsa una relación de largo plazo con visitas recurrentes, segundas residencias, negocios o incluso la decisión de migrar definitivamente al destino.
El segundo eje es financiero y estructural, ya que el turista puede gastar más que el residente local, entonces podemos diseñar un sistema donde el turista nos ayude a financiar la infraestructura que le va a mejorar los servicios a los residentes”. La idea permite costear transporte, agua, tecnologías urbanas y servicios avanzados que no serían viables con tarifas locales.
Su propuesta plantea un equilibrio donde el turista está satisfecho por la calidad del destino y el residente obtiene mejores servicios gracias a ese flujo económico. Se trata, asegura, de una filosofía opuesta al turismo depredador: no extraer valor de corto plazo, sino generar bienestar sostenido para todos.
La fuerza de las experiencias
Mientras la infraestructura depende en gran medida del sector público, la creación de experiencias urbanas, uno de los pilares del turismo inteligente, recae sobre emprendedores, artistas, comerciantes y organizaciones locales.
“Un hotel, un restaurante, un muelle, el puro hecho de agregar un elemento artístico, creativo o divertido empieza a darle identidad visual al sitio”, explica.
Esa identidad visual es una herramienta estratégica, pues “un detalle solo, bien hecho, puede poner una ciudad en el mapa entero”, afirma, aludiendo a cómo hitos urbanos icónicos llegan a representar destinos completos. Por eso insiste en diseñar espacios “altamente instagrameables” que convivan con el espacio público y no se limiten al interior de establecimientos privados.
- Participó recientemente en el Encuentro para el Diseño Colaborativo del Desarrollo Turístico de Sinaloa 2050, organizado por CODESIN, bajo el eje “Turismo Inteligente, un nuevo modelo de desarrollo”, con el cual colabora en diversos proyectos.
- Actualmente es asesor del Programa de Ciudades Inteligentes de la Fundación Friedrich Nauman para la Libertad en América Latina.
- Cuenta con más de 15 años de experiencia en política urbana internacional, desarrollo económico y territorial, diseño de infraestructura y espacio público, urbanismo táctico y programas piloto de ciudades inteligentes.
- Es autor de Guías de Ciudades Inteligentes —incluyendo Calles Inteligentes, Gobiernos Digitales, Planeación Inteligente y Barrios Inteligentes— así como de Ciudades Inteligentes 2.0. Manual de Mejores Prácticas y Reforma Urbana: Para Rescatar tu Ciudad y Cuidar el Planeta.











