La producción de olivo o aceitunas en Baja California aumentó un 13.64 por ciento de 2023 a 2024, al registrarse un incremento de 447 toneladas del fruto que se produce en los valles de la zona costa del estado.
El titular de la oficina de representación de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) en Baja California, José Antonio Ramírez Gómez, informó que, durante 2024, los productores de olivo generaron una producción de 3 mil 724 toneladas.
En 2024, las exportaciones del vecino país a México se valoraron en 30 mil 200 millones de dólares. Sin embargo, durante el 2023, los productores obtuvieron una cosecha de 3 mil 277 toneladas, dando una diferencia positiva de 447 toneladas con respecto al 2024.
El funcionario federal informó que el año pasado se cosecharon un total de mil 536 hectáreas de olivo en todo el Distrito de Desarrollo Rural 001, Zona Costa (DDR 001) que incluye las zonas agrícolas de los municipios de Tecate, Tijuana, Playas de Rosarito, San Quintín y Ensenada. El rendimiento promedio en todo el Distrito, fue de 2.4 toneladas por hectárea.
La mayor producción de aceituna se presentó en los campos agrícolas del Valle de Guadalupe, Santo Tomás y San Vicente pertenecientes al municipio de Ensenada, en donde repuntó la utilización de las variedades misión, manzanita, gordal y nevadillo, según lo informado por los productores. El 80 por ciento de la producción obtenida, se destinó para la industria aceitera regional y nacional, principalmente. Mientras que el restante 20 por ciento se comercializó localmente, para su venta en fresco y para la industria restaurantera del Estado.
El representante de la SADER en Baja California agregó que el valor de la producción obtenida el año pasado, ascendió a 39 millones, 357 mil pesos, aproximadamente.
En Baja California existen un total de 130 unidades de producción de oliva. El 56 por ciento de estas unidades cultivan el fruto en la modalidad de riego, mientras que el restante 44 por ciento, lo produce en la modalidad de temporal.
El cultivo del olivo, después de la vid, es el segundo frutal más importante de este Distrito, tanto por su aportación al valor de la producción, como por su relevancia en la generación de mano de obra, que fue de 183 mil 172 jornales.










