Para lograr que la Región Mar de Cortés se convierta en un modelo global de desarrollo sustentable a través de la Economía Azul, se debe impulsar una nueva ola de economías basadas en ciencia, regeneración y negocios con propósito, afirmaron expertos que participaron en el panel “Alternativas Económicas para la Región”, dentro del Summit 2025 “Navegando Rutas Alternas” de Foro Mar de Cortés.
Elfid Torres González, director de FUNDES; Ernesto Rodríguez Leal, del Centro de Acuacultura Aplicada en Innovaciones Alumbra y Rodrigo Villar Esquivel, socio fundador de New Ventures, coincidieron al señalar que es necesario pensar en nuevos negocios más allá de la pesca o la industria, con empresas diseñadas desde la solución de problemas locales y más capital que apueste por la prosperidad sostenible.
Para Elfid Torres González, líder de un venture studio que ya inició su “journey de emprendimiento” en la Región Mar de Cortés junto a Fundación Coppel, el motor de estas nuevas economías está en detectar lo que el mercado todavía no está resolviendo.
Primero, expresó, ha sido mapear desafíos como la sobrepesca, la contaminación y el desorden territorial para inventariar soluciones que ya funcionan en otros países. El segundo paso, prosiguió, es crear empresas para llenar los vacíos que nadie está atendiendo.
Lo que se ha encontrado es que en la región se dedica menos del 1.5 por ciento del capital sobre la denominada Economía Azul, que es el desarrollo de recursos marinos y costeros para impulsar el crecimiento económico. Otro de los hallazgos es que hay un déficit de talento especializado.
“La combinación de filantropía que asuma el mayor riesgo en donde nadie quiere entrar, sobre todo donde en ecosistemas como este y las comunidades son muy importantes, no es solo un emprendedor con una idea tecnológica, son emprendimientos que requieren el involucramiento de comunidades de pescadores, de comunidades que cuidan los manglares”, apuntó.
Entonces, agregó, la filantropía tiene que entrar ahí y una vez que demuestra que ahí hay una tesis de inversión, el capital privado puede entrar a jugar el rol que juega en la innovación y en el crecimiento.
Por su parte, Ernesto Rodríguez Leal aseguró que ya existen ejemplos de acuicultura regenerativa capaces de producir proteína sostenible, regenerar ecosistemas marinos y detonar ingresos para comunidades costeras, pero estas aún siguen siendo pocas para la extensión que tiene la región.
“Estamos haciendo el de-risking (estrategia que consiste en eliminar o restringir las relaciones comerciales para evitar, en lugar de gestionar, el riesgo) de una industria completa para que inversionistas y productores se animen”, destacó.
Como ejemplo, hay proyectos de productores ostioneros que no consideran su propio sueldo en su estructura financiera, lo que les lleva a quebrar pese a tener focalizado su talento.
“Hace falta convertir oportunidades técnicas en negocios que realmente prosperen”, apuntó.
Finalmente, Rodrigo Villar Esquivel, resaltó que la Economía Azul ya no puede mirarse solo desde la filantropía.
La clave está en conectar capital privado, blended finance y la voluntad empresarial para destrabar modelos que aún no existen en la región pero que son indispensables para restaurar océanos, detonar startups y hacer que el capital sea catalizador real.
“Esta región tiene todas las condiciones para ser potencia; el mensaje para los empresarios es simple: hay formas de colaborar, y la Región lo necesita”, puntualizó.
Faro económico
Para los expertos, la Región Mar de Cortés puede ser faro económico para México, pero solo a través de proyectos de innovación, con inversión centrada en objetivos más allá de la pesca y con una atención a la conservación de la naturaleza.
Sin embargo, advirtieron que ese futuro solamente será posible si se provoca lo que aún no existe: más talento, más empresas diseñadas desde la solución de problemas locales y más capital que apueste por la prosperidad sostenible.












