Marco Iván Márquez Cervantes, fundador de Engrande Consultoría, ha convertido la responsabilidad social empresarial en un modelo de valor.
Originario de Ciudad Obregón, Sonora, Márquez construyó su camino desde la formación en Economía y Finanzas en el Instituto Tecnológico de Sonora, una etapa que, asegura, marcó su carácter profesional.
Tras egresar, su carrera inició en el sector corporativo, colaborando con una empresa de alcance internacional en el área de ventas. Sin embargo, un encuentro casual cambiaría el rumbo de su vida profesional.
Durante un evento social, conoció a un empresario sonorense que lo invitó a integrarse a la Fundación del Empresariado Sonorense (FESAC). Lo que comenzó como una oportunidad laboral, pronto se convirtió en una vocación.
En 2007, Márquez se integró como coordinador de proyectos, y años más tarde asumiría la dirección de FESAC en Ciudad Obregón, donde impulsó uno de los temas que definirían su trayectoria: la responsabilidad social empresarial (RSE).
A partir de 2010, su enfoque se alineó con la promoción de la responsabilidad social, en colaboración con el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI), organismo que impulsa el distintivo ESR en México.
Márquez se certificó como consultor en responsabilidad social siendo uno de los pocos en Sonora y comenzó a trabajar directamente con empresas.
“Muchas empresas creen que ser socialmente responsables es donar o generar empleos, pero va mucho más allá. Es un compromiso real con todos tus grupos de interés: colaboradores, clientes, proveedores y comunidad”, explica.
Su preparación se fortaleció con el diplomado “Profesional en Reponsabilidad Social Corporativa” por parte de la Universidad Castilla – La Mancha, en Toledo, España.
En 2016, tras casi una década en el sector institucional, decidió apostar por la consultoría independiente. Así nació Engrande Consultoría, firma desde la cual asesora a empresas en la implementación de estrategias de responsabilidad social con enfoque medible y sostenible.
En 2020, en medio de la incertidumbre global, Márquez asumió un nuevo reto: liderar una organización ciudadana enfocada en la participación y vigilancia social, bajo un modelo similar a iniciativas como “Hermosillo ¿Cómo Vamos?”.
Desde esta trinchera, ha trabajado en la generación de indicadores, análisis y denuncias ciudadanas, consolidando una visión que conecta empresa, sociedad y gobierno.
Para Márquez, uno de los principales retos actuales es combatir el llamado greenwashing, es decir, las prácticas superficiales con las que algunas empresas intentan aparentar responsabilidad social.
“Plantar árboles o lanzar campañas ‘verdes’ no te hace una empresa responsable. Lo importante es tener procesos, indicadores, seguimiento y resultados reales”, señala.
Su enfoque se basa en dos pilares:
- Trabajo interno: mejorar la calidad de vida de los colaboradores mediante programas de salud, equidad, seguridad y bienestar emocional.
- Impacto externo: generar vínculos estratégicos con comunidad, organizaciones e instituciones para potenciar el desarrollo social.
Hoy, Marco Iván Márquez continúa consolidando su firma Engrande Consultoría, mientras combina su experiencia en el sector social con el empresarial, apostando por un modelo donde la rentabilidad y el impacto social no solo coexisten, sino se potencian.










