En una industria donde durante décadas mandaron el proceso y la jerarquía, Francisco Hernández Galván decidió cambiar el orden de las cosas. Al frente de GWM Hermosillo, el gerente general ha construido un modelo donde el liderazgo humano, la cultura interna y la narrativa digital pesan tanto como el producto que se exhibe en piso.
Formado fuera del sector automotriz, Hernández Galván llegó a Sonora hace más de una década con una vocación empresarial marcada por la educación. Fue fundador de GoEnglish, escuela de idiomas con casi 19 años de presencia en Hermosillo, y más tarde incursionó en bienes raíces y marcas de consumo. Esa trayectoria le permitió llegar a GWM sin inercias, pero con claridad estratégica.
Su gestión rompió la lógica tradicional de la agencia: ventas, postventa, recursos humanos y redes sociales operan como un solo cuerpo. El reconocimiento nacional por diseñar una experiencia de entrega de vehículo distinta que incluyó una visita a China confirmó que el enfoque funcionaba y abrió la puerta al entendimiento del New Media como eje comercial.
“Hoy el cliente no busca que le vendan un auto; busca sentirse parte de una historia que valga la pena”, afirma Hernández Galván.
Con una estrategia orgánica en plataformas como TikTok, GWM Hermosillo logró transformar contenido en comunidad y comunidad en resultados. Más que cifras, el caso deja una idea clara: la verdadera innovación automotriz ocurre cuando el liderazgo entiende que dirigir personas es, también, diseñar experiencias.










