México puede convertirse en uno de los ganadores en la reconfiguración del orden mundial si fortalece su relación con Estados Unidos, define reglas claras con China y adopta una estrategia geopolítica de largo plazo, aseguró el exembajador mexicano en Estados Unidos, Arturo Sarukhán.
Durante su participación en la jornada inaugural del Summit 2025 “Navegando Rutas Alternas”, de Foro Mar de Cortés que se realiza en Los Cabos, Baja California Sur, trazó un mapa incómodo pero estratégico para que el país pueda salir beneficiado.
“Ya no hay una sola potencia dominante y se puede aprovechar para avanzar”, afirmó Sarukhán durante la conferencia “El Tablero Político Mundial”.
El especialista en Política Internacional señaló que los centros de poder en el mundo se han multiplicado y fragmentado, además de que se alinean y se desalinean a conveniencia. Y en ese caos geopolítico, también hay oportunidades para México.
“Lo que estamos presenciando no es una mera tensión diplomática, sino una reconfiguración íntegra de las estructuras de poder globales”, destacó.
Sarukhán describió la escena global como una era de convulsión, donde China, Rusia, Irán y Corea del Norte actúan para desmontar el sistema internacional basado en reglas de Estados Unidos.
Mientras tanto, Estados Unidos trabaja con una visión más transaccional y menos institucional, tensando ese mismo orden que antes construyó.
“Lo que pasa en Estados Unidos no se queda en Estados Unidos, tiene un efecto dominó hacia el resto del mundo que me parece que es muy importante y que no hay que echar el saco roto”, recalcó.
Disputa tecnológica
La disputa entre países no es sólo militar, sino tecnológica, donde hay competencias por la mejora de proyectos de Inteligencia Artificial, semiconductores, computación cuántica, redes de internet 5G y 6G.
“Son los temas que determinarán quién define las reglas del Siglo XXI, quien imponga estándares dominará el sistema internacional; esto que estamos viviendo es como una nueva Guerra Fría y México puede ser uno de los ganadores de esta etapa si corrige lo que hoy está haciendo mal”, enfatizó.
Ante este panorama mundial, mencionó que México tiene una oportunidad para colocarse como potencia, pero para lograrlo primero debe reconocerse que la relación con Estados Unidos ya no es sólo política exterior, sino que es sobre una agenda social a través de la migración, el comercio, la energía y la seguridad.
“Tenemos dos opciones: sentarnos a la mesa o estar en el menú”, apuntó.
Sarukhán explicó que México ha dejado de hacer cabildeo profundo y consistente en Washington con congresistas, gobernadores y sectores productivos, caso contrario de Canadá, que ha logrado votaciones de congresistas para renegociaciones del Tratado de Libre Comercio.
Para Sarukhán, el segundo paso es que México fije reglas económicas claras con China –país que se ha colocado como la mayor competencia económica de Estados Unidos– a través de aranceles, sobre todo con vehículos eléctricos y telecomunicaciones.
De lograrlo, regiones como la de Mar de Cortés se verían beneficiadas con certidumbre para la pesca y la logística, cumplimiento fino de estándares y una infraestructura energética que soporte el crecimiento industrial.
“El mundo que viene será más incierto, pero también podría abrir la puerta para que México sea más influyente aprovechando que somos vecinos del país más rico del mundo”, puntualizó.
Sobre Arturo Sarukhán
- Es un diplomático mexicano, consultor y académico.
- -Fue Embajador de México en Estados Unidos (2007–2013).
- -Es Doctor en Relaciones Internacionales por El Colegio de México y Maestro por Johns Hopkins (SAIS) como becario Fulbright y Ford.
- -Actualmente es “Non-Resident Senior Fellow” en Brookings y Profesor Visitante en USC y la Elliott School.















