La primera infancia es una etapa decisiva en el desarrollo humano. Entre el primer y segundo año de vida, cada experiencia, vínculo y entorno deja una huella profunda. Bajo esta premisa nace Nido Vía Reggio, un espacio educativo diseñado para acompañar los primeros pasos fuera de casa de bebés de 1 a 2 años, desde una mirada respetuosa, amorosa y profundamente consciente del valor de esta etapa.
Inspirado en la filosofía Reggio Emilia, Nido Vía Reggio concibe al niño como un ser competente, sensible y lleno de potencial desde sus primeros años.
En Nido Vía Reggio, el niño no es un receptor pasivo, sino el protagonista de su propio aprendizaje. Su voz, intereses y formas de expresión son escuchadas y valoradas. A través de la exploración, la interacción con otros niños y el contacto con el entorno, cada infante construye aprendizajes significativos.
Los espacios están cuidadosamente diseñados para invitar al juego libre, al intercambio y a la colaboración, donde cada material y rincón responde a una intención pedagógica clara.
Siguiendo los principios de Reggio Emilia, el ambiente es concebido como un “tercer maestro”. Los espacios estéticos y acogedores propician el encuentro, la comunicación y la exploración. La naturaleza y las experiencias al aire libre tienen un papel fundamental, permitiendo que los niños conecten con su entorno y desarrollen una relación temprana de respeto y curiosidad por el mundo que los rodea.
Para Vía Reggio, educar en la primera infancia es un acto de corresponsabilidad. La relación cercana con las familias fortalece el desarrollo integral de cada niño y consolida una comunidad educativa basada en la confianza y el acompañamiento mutuo.
- Edad atendida: Bebés de 1 a 2 años.
- Enfoque pedagógico: Filosofía Reggio Emilia, el niño como protagonista de su aprendizaje.
- Ejes de aprendizaje: Juego como motor de aprendizaje, desarrollo socioemocional, ambiente bilingüe, conciencia ecológica, exploración multisensorial y expresión a través de los 100 lenguajes.
- Ambiente educativo: Espacios acojedores y estéticos, que invitan al juego, al diálogo y a la exploración.










