En las empresas familiares, los desafíos más determinantes rara vez son visibles en los estados financieros. Detrás de organizaciones consolidadas, existen tensiones vinculadas con la sucesión, la toma de decisiones y la convivencia entre intereses familiares y empresariales. En este contexto, la consultoría en gobierno corporativo está posicionada como una herramienta estratégica para ordenar estas dinámicas y fortalecer la continuidad de los negocios.
Jorge Alfredo Lomelí Salazar, socio fundador de Acompañamiento Empresarial, ha centrado su práctica en este terreno. Con formación en economía, un MBA por IPADE y especialización en empresas familiares por CDSEC, además de una trayectoria en compañías como Alestra AT&T, Dell, British Telecom y Dportenis, su enfoque parte de la premisa de que los problemas empresariales no pueden resolverse sin atender a las personas que están detrás.
“En un principio la asesoría estaba muy enfocada en lo comercial y fue con el tiempo en el que descubrimos que no puedes mejorar la empresa si no mejoran los dueños; nos quedábamos cortos cuando abordábamos solo aparentemente problemas de empresa sin abordar los problemas de la familia y de los individuos”, indica Jorge Lomelí.
El acompañamiento que ofrece inicia con un diagnóstico integral que considera tanto la operación del negocio como la estructura familiar. A partir de ahí, se establecen objetivos y se diseña un plan que puede extenderse durante varios años. El proceso busca institucionalizar la empresa mediante la creación de órganos de gobierno, como consejos de administración o de familia, que permitan tomar decisiones con mayor claridad y continuidad.
Uno de los puntos críticos en estas organizaciones es la sucesión. La incertidumbre no solo radica en quién tomará el relevo, sino en cómo se integrarán las nuevas generaciones y bajo qué reglas. Existen casos en los que ningún heredero desea participar en el negocio, así como otros donde varios buscan hacerlo al mismo tiempo, generando tensiones internas. A esto se suma la gestión del patrimonio: decidir cómo distribuir utilidades, cómo reinvertirlas o qué criterios aplicar entre miembros de la familia son decisiones que requieren más que intuición.
En este proceso, también aparecen resistencias que, aunque poco visibles, influyen en la toma de decisiones. La apertura para compartir información sensible, la dificultad para delegar o la inquietud sobre el futuro del negocio son elementos recurrentes. De acuerdo con Jorge Lomelí, el acompañamiento permite abordar estos factores de forma estructurada, generando espacios de diálogo, claridad en los roles y criterios objetivos para la toma de decisiones.
A diferencia de soluciones legales como el testamento o el fideicomiso, que suelen percibirse como mecanismos suficientes para asegurar el futuro del patrimonio, el gobierno corporativo plantea un enfoque más amplio.
El acompañamiento empresarial integra estas herramientas dentro de un sistema más amplio, donde se establecen reglas claras, se definen expectativas y se crean espacios formales para la toma de decisiones. Esto incluye desde la definición de políticas para la participación de familiares en la empresa, hasta la incorporación de consejeros externos que aporten una visión independiente y sin conflicto de interés.
El objetivo es lograr que la empresa trascienda más allá de sus fundadores. Esto implica no solo mantener la operación, sino preservar su rumbo, sus valores y su capacidad de adaptación.
“La finalidad principal es que la institución sea más fuerte que el individuo”.
Hoy que se sabe que muchas empresas familiares no logran superar la segunda generación, la profesionalización de su gobierno se vuelve un factor determinante para su permanencia.
- Jorge Lomelí ofrece programas de capacitación para dueños, directores y sus familias, que incluyen viajes internacionales de inmersión empresarial a destinos como China, India y Silicon Valley. Estas experiencias, con grupos reducidos, buscan ampliar la visión estratégica, el entendimiento global y la capacidad de innovación de los participantes, mediante visitas a empresas, encuentros con líderes, universidades y expertos, con un enfoque comercial, formativo y de desarrollo directivo. La próxima salida es el 15 de mayo.










