La Industria Nacional de Autopartes (INA) dio a conocer que la producción de autopartes en México sumó 58,629 millones de dólares en el primer semestre de 2025, lo que confirma la relevancia de este sector dentro de la manufactura nacional y su peso en las exportaciones hacia Norteamérica.
El organismo precisó que el 80 por ciento de la producción nacional se concentró en el norte y el Bajío, regiones que mantienen una posición estratégica en la proveeduría de componentes para la industria automotriz.
Según dio a conocer México Industry, estados como Coahuila, Guanajuato, Nuevo León, Chihuahua y Querétaro incrementaron su participación, consolidándose como polos clave de atracción para la inversión y el desarrollo de proveedores.
Producción por regiones
Dentro de la composición del sector, las partes eléctricas representaron el 19.2 por ciento de la producción total, reflejando la creciente demanda de componentes vinculados a los procesos de electrificación de vehículos.
En segundo lugar, se ubicaron transmisiones, embragues y componentes (9.9 por ciento); seguidos por telas, alfombras y asientos automotrices (9.1 por ciento); partes de motor (8.1 por ciento); y suspensión, dirección y sus componentes (6.8 por ciento).
Exportaciones e IED
En materia de comercio exterior, la INA informó que las exportaciones de autopartes alcanzaron 51,007 millones de dólares en el primer semestre, con Estados Unidos como principal destino, seguido de Canadá y Brasil.
Aunque la cifra representó una disminución de 7.68 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2024, el organismo señaló que existe una tendencia de recuperación sostenida hacia la segunda mitad del año, en línea con el desempeño del mercado automotriz estadounidense.
Sobre la Inversión Extranjera Directa (IED), el sector registró 1,232 millones de dólares entre enero y junio, lo que implicó una reducción de 24.6 por ciento frente a los 1,634 millones del mismo periodo del año anterior.
La INA explicó que esta contracción obedece principalmente a un entorno de incertidumbre generado por los anuncios de nuevos aranceles en Estados Unidos y a la volatilidad del clima de negocios; esto ha llevado al aplazamiento de proyectos de expansión.
Alemania y Estados Unidos encabezaron la llegada de capital con 480 millones y 446 millones de dólares respectivamente, mientras que China se mantuvo con una participación reducida de 1.87 por ciento (23 millones de dólares).










