El próximo 16 de octubre, el World Trade Center de Tijuana será la sede del Foro de Comercio Exterior 2025, una plataforma que reunirá a líderes empresariales, autoridades mexicanas y representantes de organismos internacionales, con el objetivo de consolidar a Baja California como un nodo logístico entre América del Norte y América Latina.
Organizado por la Secretaría de Economía e Innovación de Baja California, en conjunto con Grupo Somar y Ocega Consultores, el foro contará con la participación de funcionarios de México, Estados Unidos, Colombia y un funcionario de alto nivel internacional, especializado en desarrollo económico. Se espera la asistencia de más de 400 personas, entre empresarios, académicos, autoridades y expertos del comercio global.
En un entorno marcado por el nearshoring, la reconfiguración de cadenas de suministro y la incertidumbre arancelaria, este encuentro busca detonar nuevas rutas de negocio más allá del tratado trilateral, explorando alianzas con países sudamericanos como Colombia, con quien México mantiene tratados vigentes.
Una de las voces clave del comité organizador es Cecilia Ortega, directora de Ocega Consultores y especialista en comercio exterior con más de tres décadas de experiencia. Desde su mirada técnica y cercana a la operativa diaria de las empresas, destaca la necesidad urgente de que las Pymes se preparen con auditorías preventivas y revisen a fondo sus operaciones antes de importar o exportar.
“Primero en papel, luego en pedimento. Si tú te corriges, tiene un efecto completamente diferente a si la autoridad lo detecta antes que tú”, señala.
Ortega también advierte sobre el impacto que han tenido las recientes decisiones arancelarias de Estados Unidos, especialmente hacia productos de origen asiático, y cómo esto afecta a la región, que sigue importando más de lo que exporta. Sin embargo, ve oportunidades claras en sectores como alimentos, vino, aceite de oliva y productos del mar.
Además del contexto fiscal y logístico, el foro abordará la evolución regulatoria en aduanas. Ortega subraya el endurecimiento en las auditorías posteriores por parte del SAT y la Agencia Nacional de Aduanas de México, enfocadas en detectar discrepancias aún después de haber liberado la mercancía.
Uno de los puntos más relevantes es la infraestructura: Otay II, el nuevo cruce fronterizo, ya está terminado del lado mexicano y podría revolucionar el flujo comercial. Sin embargo, su operación depende aún de trabajos pendientes en Estados Unidos. Ortega confía en que se habilite pronto para aprovechar su potencial logístico.
Con una ubicación geográfica privilegiada y un contexto internacional en transformación, Baja California apuesta por posicionarse como un punto de conexión clave, ampliando horizontes para las empresas que buscan crecer más allá de sus mercados tradicionales.











