Cuando Sinuhé Peña habla del mar, lo hace con la pasión de un explorador y la visión estratégica de un empresario. Administrador de negocios de formación y buzo por vocación, encontró la manera de juntar ambas orillas para levantar uno de los proyectos turísticos más innovadores y responsables de Sinaloa: Sealion Dive Center, un resort de buceo nacido del entusiasmo, la resiliencia y un toque de azar en plena pandemia.
La historia comenzó hace más de quince años, cuando un tío lo invitó a su primera inmersión en El Farallón, una imponente formación rocosa a 21 millas náuticas de la costa sinaloense. Fue amor a primera zambullida. Tras explorar durante años los fondos de Sonora, Baja California y el Caribe, Sinuhé entendió que en esas aguas había algo más que un pasatiempo: había un propósito.
Durante la pandemia, mientras muchos cerraban, a Sinuhé le comenzaron a escribir completos desconocidos con ganas de aprender a bucear. Empezó llevándolos al mar en lanchas prestadas por pescadores, y lo que fue una actividad improvisada tomó forma de empresa. Encargó una embarcación especializada, compró un terreno frente al mar y levantó instalaciones con alberca, hospedaje y el equipo necesario. Hoy, Sealion Dive Center es el único centro de buceo certificado por PADI en Sinaloa.
Un modelo de negocio con propósito
Sealion Dive Center no es solo un lugar para bucear: es un pequeño ecosistema de experiencias. Ofrecen Discovery Dives para principiantes (mayores de 10 años), certificaciones PADI con validez internacional, salidas para buzos experimentados y snorkel para quienes acompañan. El hospedaje cuenta con seis habitaciones cómodas que se reservan por Booking, Expedia o WhatsApp, e incluyen desayuno antes de salir al mar. Todo gira en torno a lo acuático, con un enfoque claro: seguridad, profesionalismo y contacto profundo con la naturaleza.
La operación sigue estándares estrictos: cuestionario médico previo, computadoras de buceo, GPS, oxígeno y radio a bordo, motores dobles y una regla de oro para quienes empiezan: profundidad máxima de 10 metros. Detalle que enamora: a bordo se sirve ceviche fresco, porque la experiencia también se saborea.



Turismo que cuida el mar
El Farallón, joya discreta del litoral sinaloense, es refugio de una biodiversidad sorprendente: lobos marinos, tiburones toro, peces tropicales, rayas, langostas y nudibranquios, con visibilidad de hasta 30 metros en los mejores días.
“Sinaloa tiene más de 800 km de litoral y ni un solo parque nacional marino; mi sueño es que El Farallón se convierta en un caso de éxito como Cabo Pulmo, donde el turismo sustentable reemplazó a la sobrepesca y revitalizó la economía local”, señala Sinhué Peña.
Más allá del turismo, el centro se ha vuelto aliado de la ciencia. Colabora con expertos como el Dr. Mauricio Hoyos, reconocido por su trabajo con tiburones en Netflix y Discovery, y el Dr. Octavio Aburto, fotógrafo y científico marino.
Juntos participan en estudios sobre la salud del ecosistema y la reproducción del tiburón toro, especie clave que también habita en zonas protegidas como Playa del Carmen y Cabo Pulmo. Han implementado marcas acústicas para ubicar posibles áreas de parto, quizá ligadas a manglares o bocas de río cerca de Topolobampo. Además, llevan charlas educativas a escuelas, donde los tiburones dejan de ser “villanos” para convertirse en embajadores de conservación.
Comunidad, arte y esperanza
El espíritu de Sealion también se siente en tierra. En colaboración con artistas urbanos como Dr. Face, Sinuhé Peña impulsó un festival de murales en una zona de Topolobampo. El primero, un majestuoso Gato Montés, lo pintaron con ayuda de jóvenes del barrio. En menos de un mes, el entorno cambió de rostro gracias al esfuerzo conjunto: vecinos, artistas y empresarios aportaron desde pintura hasta comida.
La segunda edición del festival se programa para inicios de año, con seis nuevos murales, actividades culturales y venta de productos locales. La idea es sencilla y poderosa: crear oportunidades que compitan con la pesca, diversificando la economía.
Convencido de la colaboración por encima de la competencia, Sinuhé promueve una red entre hoteleros, restauranteros y operadores para compartir clientes y proyectar la región como destino sustentable.
“La idea es crecer juntos y demostrar que sí se puede hacer turismo sin destruir aquello que venimos a ver”, afirma Sinuhé Peña.
En el fondo, Sealion Dive Center es eso: un puente entre el asombro y el aprendizaje, entre la aventura y la responsabilidad. Un recordatorio de que proteger el mar no está peleado con disfrutarlo; al contrario, es la única manera de que esa emoción, la de la primera inmersión, pueda repetirse una y otra vez.
- sealiondivecenter.com
- contacto@sealiondivecenter.com
- Sealion Dive Center en Topolobampo es Calle Gaviotas #7, Sector CETMAR, 81370 Topolobampo, Sinaloa.













