Sergio Dabdoub es un especialista agrícola que ha hecho de la crisis del campo mexicano una oportunidad para replantear la forma en que se produce, se consume y se vive la agricultura. Hoy se desempeña como coach en agricultura regenerativa y es director de la empresa Novedades Agrícolas DASA.
Egresado del Tecnológico de Monterrey de la carrera de Comercio Internacional y con una especialización en cultivos sin suelo por la Universidad de Almería, en España, Dabdoub ha participado en misiones tecnológicas en países como España, Cuba y Estados Unidos, además de colaborar como autor en la revista especializada Acres USA.
Aunque inició su vida profesional en el negocio familiar autoelectrico, pronto entendió que ese camino no era para él. Fue entonces cuando decidió regresar al campo y enfrentarse a una de las etapas más difíciles de su vida como agricultor.
Contra la recomendación generalizada de bajar costos y sembrar volumen en suelos considerados improductivos, decidió escuchar su intuición. Fue así como comenzó a mejorar sus tierras con estiércol de gallina, apostando por devolverle vida al suelo cuando muchos le decían que era imposible.
Los resultados no tardaron en llegar. Primero despertó el interés de sus vecinos, luego de más productores, hasta que su iniciativa se convirtió en un modelo replicable. Sin embargo, Dabdoub sentía que aún faltaba algo. Buscó más conocimiento, tomó cursos en el extranjero, aprendió a elaborar composta y más adelante desarrolló biofertilizantes tecnificados enfocados en nutrir la planta y crear condiciones de vida en el suelo.
De esa visión nació Novedades Agrícolas DASA, empresa fundada en 2014, cuyo producto insignia Nutripel, busca regenerar el suelo desde adentro.
“No se trata solo de fertilizar, sino de entender que la agricultura es un sistema: agua, suelo, microbiología y nutrición. En ese orden”, explica.
Para Dabdoub, el mayor problema de la agricultura moderna es haber roto el equilibrio natural mediante el abuso de agroquímicos.
Lejos de colocarse en extremos, aclara que no está en contra de la agricultura intensiva ni a favor de una visión dogmática de lo orgánico. Su propuesta es una agricultura de ciencia y conciencia, rentable, medible y humana.
“No podemos hablar de salud del cuerpo sin hablar de salud de las plantas”, subraya.
Más que vender productos, entendió que el agricultor busca resultados, dirección y acompañamiento. Se formó como coach y comenzó a trabajar el liderazgo, el desarrollo personal y la comunicación en el sector agrícola.
Ese enfoque integral lo llevó a organizar congresos, compartir libros con sus clientes y construir una comunidad que trasciende las redes sociales. Aunque suma miles de seguidores en plataformas digitales, Dabdoub prefiere hablar de comunidad. “A donde voy se me acerca gente. Eso significa que algo se está moviendo”.
Desde TikTok, Instagram y Facebook, comparte conceptos generales, invita a medir, observar y cuestionar prácticas heredadas. “Romper paradigmas ya es un gran paso”, dice. Su mensaje no es imponer, sino despertar conciencia.
Respecto al futuro del campo mexicano, su visión es que “la queja no trae nada bueno”. Frente a la crisis del agua y los mercados internacionales, considera que los agricultores deben educarse, adaptarse y buscar nuevas formas de hacer negocio. Asociarse, encontrar nichos de mercado, producir por contrato y aprovechar la tecnología.
“Estamos cruzando un pantano. Y cruzarlo requiere paciencia, pasos firmes y enfoque en el hoy”.
- Su producto insignia es Nutripel, el cual ayuda a regenerar el suelo desde dentro.
- Sergio Daboub en corto:
- Del Valle del Yaqui a referente en agricultura consciente: aprender del fracaso para transformar el suelo.
- Ciencia, conciencia y rentabilidad como pilares de un nuevo modelo agrícola.
- Liderazgo, medición y educación: claves para el futuro del campo mexicano.









