Con una convocatoria que reunió a líderes empresariales, académicos, organismos civiles y representantes del sector público, el Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa (CODESIN) presentó “Sinaloa 10+”, una estrategia de largo plazo que busca transformar el modelo económico del estado mediante innovación, seguridad, sostenibilidad y una visión compartida.
En el marco del 29 aniversario de CODESIN, el organismo dejó en claro que esta celebración no era un acto protocolario, sino el punto de partida para “recuperar el futuro” y replantear el rumbo económico de Sinaloa.
En su participación, la directora general de CODESIN Mercedes Dorado Bojórquez recordó que el organismo nació en 1995, en plena crisis económica, como uno de los primeros modelos de colaboración público-privada del país. Desde entonces, esa red ha movilizado a más de mil líderes sinaloenses y ha impulsado proyectos que hoy son infraestructura clave:
- La llegada del gas natural,
- La carretera Mazatlán–Durango,
- La expansión del Aeropuerto de Culiacán,
- Nuevas presas estratégicas,
- Más de 50 acciones de política pública,
- Y una inversión acumulada superior a 60 mil millones de pesos.
Durante la presentación del programa, se destacó que “Sinaloa 10+” propone tres grandes ejes, articulados como un solo sistema:
- Un Plan Económico de Largo Plazo
Diseñado para fortalecer la competitividad, diversificar la economía y aprovechar el talento local mediante innovación, tecnología y mejores prácticas internacionales.
- Un Plan Integral de Seguridad
Porque no puede haber desarrollo económico sin condiciones de paz y certidumbre para empresas, familias e inversión.
- Recuperación del Tejido Social con Base en la Educación
Colocando la igualdad de oportunidades, la movilidad social y la formación de talento como el centro del desarrollo.
En su intervención, la directora de CODESIN enfatizó que el reto más profundo radica en superar las limitadas oportunidades formales, la baja movilidad social y la falta de un modelo económico que beneficie a todos los sectores.



“La resiliencia no puede ser solo aguantar; debe ser la capacidad de prepararnos y convertir los retos en oportunidades”, señaló.
El proyecto Sinaloa 10+ busca convertirse en una hoja de ruta que trascienda los ciclos sexenales y se convierta en un diseño de Estado, no solo de gobierno. Una visión que no se reinicie cada seis años.
El evento incluyó diversas ponencias enfocadas en innovación, política pública y competitividad: Ricardo Fuentes-Nieva, economista y experto en liderazgo, presentó “Transformando crisis en oportunidades”, subrayando que la economía de Sinaloa lleva dos décadas prácticamente estática.
Héctor Ley Pineda, presidente ejecutivo de CODESIN, desarrolló “Sinaloa 10+, una convocatoria para el desarrollo”, explicando la visión que guiará el Plan Económico de Largo Plazo.
” Hoy tenemos la oportunidad histórica de definir un nuevo modelo económico y social con un compromiso colectivo que dé certidumbre, rumbo y continuidad al desarrollo de Sinaloa. Planear es diseñar el futuro con un propósito desde el presente. Sinaloa 10 más representa el cambio de una visión fragmentada a un futuro compartido, del corto plazo a un rumbo estratégico, de incertidumbre a un liderazgo consciente”, compartió.
Jesús Pacheco, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), expuso la hoja de ruta para elaborar dicho plan con enfoque participativo.
La jornada concluyó con un mensaje claro: Sinaloa tiene la oportunidad histórica de redefinir su modelo económico y social si todos los actores colaboran con propósito y visión compartida.
“Sinaloa 10+” es más que un programa; es una invitación abierta a todos los sectores a participar en un proyecto que busca certidumbre, competitividad, sostenibilidad y calidad de vida para las nuevas generaciones.
El desafío, señalaron los ponentes, es profundo y requiere coordinación, renuncia a inercias y una visión común. Pero también es una oportunidad única para colocar a Sinaloa en el mapa global de la innovación y el desarrollo.
Con esta iniciativa, CODESIN envía un mensaje rotundo: el desarrollo económico de Sinaloa es responsabilidad de todos, y el momento de construir el futuro es ahora.











