La agricultura protegida se ha convertido en una variable determinante para sostener la productividad del campo mexicano frente a condiciones climáticas cada vez más extremas y a un entorno de costos ajustados.
En ese contexto, Textiles Agrícolas participa en el mercado como proveedor de soluciones técnicas enfocadas en la protección directa del cultivo, con desarrollos específicos para distintos climas, regiones y niveles tecnológicos de invernadero, desde estructuras básicas hasta sistemas de alta especialización.
“Somos parte del cambio a la agricultura protegida en México trabajando de la mano con empresas constructoras de invernaderos de baja, media y alta tecnología”, señala José Enrique Muñoz Novoa, director comercial de la empresa.
Desde su perspectiva, la protección frente a lluvias intensas, heladas, granizo, radiación solar excesiva y plagas asociadas a altas temperaturas es hoy una condición operativa para mantener rendimientos elevados.

La oferta de Textiles Agrícolas desarrolla mallas antivirus diseñadas para el control de plagas como mosca blanca, trips, pulgones, araña roja y áfidos, buscando un equilibrio entre protección y ventilación del cultivo. A ello se suman mallas y pantallas de sombreo orientadas a reducir el estrés térmico y el golpe de sol, así como mallas reforzadas para climas fríos que mitigan daños por granizadas y heladas.
En el segmento de agricultura bajo cubierta, produce plásticos para invernadero y macrotúneles que permiten conservar temperatura tanto en zonas cálidas como frías y extender los ciclos productivos durante todo el año.
El desarrollo tecnológico se apoya en investigación continua. La compañía utiliza resinas 100% vírgenes de procedencia norteamericana, aditivos europeos y maquinaria italiana y suiza para extrusión de plásticos y fabricación de textiles, con lo que ha logrado materiales con una vida útil superior a 10 años y plásticos para invernadero en calibre 1,000 con alta resistencia a químicos.









