Los empresarios Eduardo Garza T. Junco, Presidente del Consejo de Frisa Industrias; Arturo Zapata Guizar, Presidente Ejecutivo de Grupo Zapata y José Antonio Díaz Quintanar, Presidente del Consejo Consultivo de Caffenio, resaltaron la importancia de distribuir utilidades de forma responsable en las empresas, fortaleciendo así a los proveedores y poniendo en primer plano a sus colaboradores.
Al participar en el Panel Empresarial “Transformar para Trascender”, en el Summit 2025 de Foro Mar de Cortés que se realiza en Los Cabos, Baja California Sur, explicaron cómo impulsar un modelo empresarial basado en el propósito, la sostenibilidad y el bien común en sus organizaciones para dejar un impacto trascendente.
Invertir en el personal
Eduardo Garza T. Junco, Presidente del Consejo de Frisa Industrias, contó que su familia, al asumir la segunda generación de una firma industrial con más de 30 años de operación, definió un esquema fijo para distribuir las utilidades, por una parte al fisco, otra a colaboradores y una porción adicional a programas sociales.
“Nosotros como familia dejamos de discutir si damos o no damos a la sociedad”, expresó.
Frisa Industrias destina en promedio 12 por ciento de utilidades para las más de 3 mil personas que integran la compañía, con reparto trimestral y bajo un modelo de total transparencia.
Además, establecieron que mínimo un 3 por ciento de las ganancias se canaliza a una fundación enfocada en proyectos comunitarios.
Y aunque no puede comprobar una relación aritmética entre estas decisiones y el desempeño financiero, la estrategia derivó en menos rotación, más compromiso y mejoras en clima laboral.
Fortalecer a las bases
Arturo Zapata Guizar, Presidente Ejecutivo de Grupo Zapata, advirtió que el entorno actual está saturado de información global, lo que genera una sensación de parálisis colectiva en empresas, universidades y organizaciones civiles.
Grupo Zapata ha implementado dos acciones concretas: ingreso digno a trabajadores y pago a proveedores chicos en menor tiempo para fortalecerlos.
La acción de ingreso digno plantea que las empresas aumenten, cada año, únicamente a quienes menos ganan, que generalmente se concentra en la base operativa. Se trata de un ajuste equivalente a inflación más 10 puntos porcentuales.
“Este incremento sostenido durante varios años permitiría que una persona con empleo formal de tiempo completo pueda aspirar a un nivel de vida de clase media”, destacó Zapata Guizar.
La acción de pagar a los proveedores pequeños en ocho días consiste en un cálculo indica que para esas pequeñas empresas, que a menudo viven del crédito diario, el cambio consiste en que deja de financiar su operación con prestamistas y adquiere oxígeno inmediato para crecer.
Reinventar el negocio
José Antonio Díaz Quintanar, Presidente del Consejo Consultivo de Caffenio, narró por su parte que hace 20 años reinventaron su negocio y que el primer cambio clave fue poner al colaborador como eje central.
“Aquí el cliente no es lo primero, lo primero es el colaborador”, enfatizó.
La segunda parte fue la de asegurar café en cantidad y calidad con arraigo, creando alianzas con productores en Huatusco, Veracruz, y Pochutla, Oaxaca. Se crearon centros de acopio y lanzaron un programa de apoyos.
“Al inicio nadie confiaba, pero al cumplir los acuerdos crecieron a 1,500 y lograron arraigo, mejor producción y una cadena de valor estable”, puntualizó.
La estrategia de Caffenio de invertir en gente, proveedores y sus clientes generó un valor económico que se multiplicó 22 veces más que cuando compraron el negocio.
Con sus conceptos, los panelistas ayudaron a comprender cómo es que han construido firmas que han logrado tener una cercanía real con sus comunidades para aplicar conciencia social en su modelo de negocio.














