Inaugurado en 2023 y concebido como una de las infraestructuras culturales, científicas y turísticas más ambiciosas del país, el Gran Acuario Mar de Cortés se levanta como una extensión del propio mar. El acuario está dedicado a una sola región biológica, el Mar de Cortés, una de las zonas con mayor biodiversidad marina del planeta.
El recorrido inicia en la zona de laboratorio. Aquí operan sistemas de soporte de vida, cultivo de microalgas y alimento vivo, diseñados por expertos de Turquía, reconocidos por su tecnología en filtración y manejo de grandes volúmenes de agua.
“Este primer espacio explica que el acuario no es solo exhibición; es ciencia, ingeniería y monitoreo constante para garantizar el bienestar animal”, explica Rocío Guadalupe Barragán Chacón, gerente de Relaciones Públicas y Atención a Medios.
Desde ahí, el visitante avanza por los ecosistemas del Mar de Cortés, siguiendo una secuencia que va de la tierra al océano profundo. En la zona terrestre conviven manglares, vegetación desértica y especies como el cocodrilo americano, serpientes constrictoras, tortugas terrestres y el lagarto enchaquirado (Heloderma horridum).
La transición hacia la zona intermareal introduce uno de los espacios más interactivos del acuario. Caracoles, crustáceos, erizos, estrellas de mar y peces habitan charcas que pueden tocarse bajo supervisión. Más adelante, el manglar se vuelve protagonista: el acuario alberga tres de los cuatro tipos de manglar de México —rojo, negro y blanco—, fundamentales para la reproducción de especies marinas. En este hábitat vive Ellie, una loba marina rescatada cuando era cría y que hoy supera los 24 años.



“Ellie nos recuerda que el cuidado responsable puede extender la vida de muchas especies y convertirlas en embajadoras de conservación”, señala Rocío Guadalupe Barragán.
La ruta continúa hacia el mar abierto. La temperatura desciende, el sonido de las olas acompaña el paso y aparece la ciudad coral, un hábitat circular de casi un millón de litros de agua que recrea arrecifes del Golfo de California. Más del 90% de las especies en exhibición son originarias del Mar de Cortés, lo que convierte al recinto en un caso casi único a nivel mundial.
El punto culminante del recorrido es el hábitat de océanos, con la ventana acrílica más grande de Latinoamérica: 40 metros de largo, 14 de ancho y más de 7 metros de altura, con cerca de 3.5 millones de litros de agua. Tiburones, rayas, anguilas, meros gigantes y cardúmenes enteros se desplazan frente a los visitantes. En una zona de transición, la historia de la tortuga caguama (Caretta caretta) conecta Japón con el Mar de Cortés.



Más allá de las salas interiores, el acuario extiende la experiencia al exterior. El recinto cuenta con aviarios, cocodrilarios, un área de vuelo libre de guacamayas, experiencias educativas con lobos marinos, aves y otros animales terrestres, un espacio para capibaras y un nuevo hábitat para tucanes, especies que han llegado principalmente por decomisos y rescates realizados en coordinación con PROFEPA y SEMARNAT.
Esta labor se articula con el Centro de Investigaciones Oceánicas (CIO), la asociación civil del acuario, que impulsa proyectos de conservación, divulgación científica y colaboración académica. El CIO trabaja con instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma de Sinaloa, apoyando investigaciones sobre biotoxinas marinas, poblaciones de madreperla y educación ambiental, además de campañas de limpieza de playas y actividades comunitarias.
Al final del recorrido, el Gran Acuario Mar de Cortés se revela como un espacio donde arquitectura, ciencia, tecnología y conservación convergen para contar la historia de un mar vivo. Un recorrido que invita a mirar de cerca, comprender y, sobre todo, asumir una responsabilidad compartida con el ecosistema que define a esta región del país.
Especies y biodiversidad:
- Más de 250 especies marinas, incluidos tiburones, lobos marinos, pingüinos y peces coloridos.
- El acuario representa el Mar de Cortés, nombrado “el acuario del mundo” por su biodiversidad única.
- Alberga 36 especies de mamíferos marinos y 31 cetáceos en su colección diversificada.
- Cuenta con ejemplares de cinco de las siete tortugas marinas del planeta.
Investigación, visitas y experiencias:
- 30 hábitats distintos para explorar ecosistemas desde la costa hasta el océano abierto.
- Snorkel y buceo dentro del hábitat oceánico, experiencias únicas para conocer fauna marina de cerca.
Construcción, diseño y propósito:
- Su arquitectura es brutalista, diseñada por la arquitecta Tatiana Bilbao.
- Inaugurado en 2023 tras cuatro años de construcción, con una inversión de 1,800 millones de pesos.










