En la región noroeste, ICAMI celebra la inauguración de sus nuevas instalaciones en Culiacán, en una ceremonia que reúne a consejeros, directivos, patrocinadores y colaboradores. El crecimiento responde a una misión que busca mantenerse vigente en la formación de personas que dirigen empresas, familias y comunidades.
“Hoy no solamente inauguramos una nueva sede, celebramos un camino recorrido y la continuidad de un proyecto que ha salido a crecer sin perder su esencia. Las instituciones que perduran son aquellas donde las personas pasan, pero el propósito permanece”, expresa, Francisco Ertze Encinas, director saliente de ICAMI Región Noroeste, ante la comunidad reunida.
Recordó que la idea tomó forma desde 2018 y atravesó obstáculos financieros y el impacto de la pandemia, lo que obligó a replantear tiempos y recursos. La sede, dice, es resultado de visión compartida y compromiso sostenido.
La nueva etapa queda bajo la dirección de Luis Ariel Encinas Becerra, quien asume el encargo en un contexto de expansión. Para él, el edificio es una invitación a elevar el estándar.
“Asumo esta responsabilidad con gratitud y con respeto por la historia que nos precede. La inauguración de esta sede es mucho más que un logro material; es un signo de esperanza y de visión. Este espacio ha sido diseñado para propiciar reflexión, diálogo y aprendizaje significativo”, afirma.
En su planteamiento, la infraestructura amplía la capacidad instalada, pero el centro sigue siendo el mismo: formar mejores directivos a partir de una mejor comprensión de la persona.


Ariel Encinas explica que la decisión responde a dos dimensiones complementarias: la necesidad operativa (mayor demanda, mejores condiciones de aula y espacios adecuados) y una exigencia interna de crecimiento.
“La imposibilidad de seguir en las instalaciones anteriores y el deseo de ‘subir la barra’, no solo queríamos resolver una necesidad material, queríamos acrecentar lo que hacemos bien”, señala.
La sede incorpora aulas diseñadas para metodologías participativas y, como elemento distintivo, un oratorio que refuerza la visión cristiana que inspira a la institución, siempre desde el respeto a la libertad de cada participante.


Con el corte de listón y el reconocimiento público a los patrocinadores que hicieron posible el proyecto, ICAMI formaliza el inicio de una etapa que está consolidando su presencia en la región. Así, la inauguración representa una afirmación de continuidad: ampliar espacios para seguir formando líderes con criterio, responsabilidad y vocación de servicio.









