Desde hace casi una década, Alberto Cruz Soto recorre el norte de Sinaloa con la convicción de que el desarrollo económico no es resultado del esfuerzo aislado, sino del trabajo colectivo. Como director del Comité Regional de Promoción Económica Zona Norte del CODESIN (CODESIN Zona Norte), su tarea ha sido integrar a los municipios de Ahome, El Fuerte, Choix y Juan José Ríos en una estrategia conjunta que les permita competir en un entorno económico cada vez más exigente. Hoy, esa visión toma forma en uno de los proyectos más ambiciosos de la región, consolidar el Valle del Fuerte como un destino turístico regional.
“Queremos poner en la agenda este destino como una región. No se trata de ir cada quien por su lado, sino de ir juntos como región, aprovechar esas bondades que tenemos y trabajar para que se pueda consolidar el destino del Valle del Fuerte como una región atractiva para el turismo”, afirma Alberto Cruz.
Una región con identidad propia
La propuesta parte de la premisa de integrar lo que ya existe, ordenar la oferta turística dispersa y dotarla de una marca común. En lugar de promover a cada municipio de forma individual, el proyecto busca articular sus fortalezas bajo una identidad compartida. El valle, el río Fuerte, el tren Chepe, la costa, las sierras, los pueblos mágicos y la riqueza gastronómica son elementos que, en conjunto, configuran un mosaico turístico con alto potencial.
“El Pueblo Mágico está en El Fuerte, el aeropuerto en Los Mochis, el tren recorre toda la región… Todo tiene sentido si se ve como un sistema interconectado. Lo que buscamos es incrementar el número de noches que el turista pase en la región, pero para eso tienes que darles motivos para que se queden”, explica.
La estrategia contempla tres pilares: identificación de atractivos y creación de productos turísticos; profesionalización del capital humano; y gestión de infraestructura detonadora.
Un ejemplo claro de esta lógica es el Farallón, una formación rocosa frente a la costa sinaloense. “Es un atractivo natural, pero no se convierte en una experiencia hasta que se vuelve un producto. Hoy ya hay clases de buceo y excursiones. Ya hay una empresa que lo hace de forma profesional. Ese es el camino, convertir atractivos en experiencias”, señala Alberto Cruz.
Planeación de largo plazo
El proyecto nació formalmente en el último trimestre de 2024, durante una mesa estratégica del CODESIN. Desde entonces, se ha trabajado con instituciones académicas como la Universidad Autónoma Indígena de México, la Universidad Autónoma de Occidente e ICATSIN para capacitar a los prestadores de servicios turísticos y elevar los estándares de hospitalidad. Al mismo tiempo, se están impulsando proyectos de infraestructura, como el Centro Cultural y de Convenciones de El Fuerte.
“Este año estamos enfocados en mapear todos los atractivos que tiene la región para identificar los productos más llamativos, y al mismo tiempo estamos trabajando en la infraestructura necesaria para atender a los visitantes”, detalla el director del CODESIN Zona Norte.
La intención es presentar una estrategia formal hacia finales de este año, que trascienda periodos administrativos. “Este proyecto garantiza continuidad, porque nace en una institución profesional, con participación de todos los sectores; estamos hablando de un proceso consensuado y maduro”, asegura.
Turismo como motor económico
Uno de los objetivos centrales es romper con la estacionalidad y dependencia del tren Chepe. Actualmente, muchos turistas llegan a Los Mochis, pasan una noche y parten al día siguiente hacia las Barrancas del Cobre. Con esta nueva visión, se busca que los visitantes encuentren suficientes razones para extender su estancia y explorar toda la región.
“La mayoría de visitantes llegan por Chihuahua. ¿Qué tenemos que hacer para que lleguen a Los Mochis y se queden a disfrutar del valle? Crear atractivos de calidad, ofrecer experiencias únicas, mejorar servicios. Que decidan pasar un día más aquí, en Sinaloa”, plantea.
El modelo contempla también aprovechar la gastronomía local como activo turístico. Se han iniciado gestiones ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial para registrar productos con indicación geográfica, como el camarón, el mango o el peyón, lo cual permitiría detonar experiencias de turismo rural y gastronómico, fortaleciendo a pequeños productores y generando identidad regional.
Infraestructura pública, inversión privada
El proyecto contempla financiamiento público para obras detonadoras como el centro de convenciones, estaciones ferroviarias o ciclovías.
El proyecto contempla financiamiento público para obras detonadoras como el centro cultural y de convenciones en El Fuerte, la rehabilitación de una antigua casona con valor histórico que será adaptada para recibir eventos artísticos, académicos y de negocios durante todo el año. Esta obra tiene el objetivo de diversificar la vocación turística del municipio más allá de la estacionalidad del tren, promoviendo el turismo de reuniones como una nueva fuente de ingresos sostenibles. En paralelo, en Choix se trabaja en una serie de proyectos complementarios que buscan integrar a este municipio serrano en la dinámica turística regional: se contempla la reactivación de una estación ferroviaria, la construcción de un mirador hacia la Sierra Madre, una ciclovía, y la creación de un museo de las culturas indígenas mayo-rarámuris. Estos proyectos fortalecerán la oferta cultural y natural de Choix y lo posicionarán como un destino de turismo de naturaleza y aventura dentro del Valle del Fuerte.
Pero su sostenibilidad dependerá de la capacidad de la región para atraer inversión privada en servicios complementarios como hoteles, restaurantes y operadores turísticos.
“Lo que se va a necesitar es que alrededor de esas obras haya inversión privada. Con el centro de convenciones, por ejemplo, podríamos duplicar o triplicar las noches de estadía en El Fuerte. Eso se traduce en ingresos, empleos y desarrollo”, explica Alberto Cruz.
El proyecto también se enlaza con otras iniciativas de conectividad como la nueva carretera hacia Chihuahua y la ruta aérea entre Los Mochis y la capital de ese estado. Aunque el tren sigue siendo “la joya de la corona”, como la llama Alberto Cruz, ampliar la conectividad abre oportunidades para otras comunidades no accesibles por vía férrea.
Una región segura y hospitalaria
Finalmente, el director del CODESIN subraya una ventaja crucial del norte de Sinaloa: la seguridad. “Todo el norte del estado, todo el Valle del Fuerte, está viviendo una situación privilegiada de seguridad. Eso ha permitido que lleguen muchas inversiones y que vengan empresarios extranjeros sin ningún problema. Queremos que también los turistas lo sepan”, apunta.
La apuesta por el Valle del Fuerte es una invitación a repensar el turismo no como una actividad aislada, sino como un eje de desarrollo regional articulado, planificado y sustentado en el aprovechamiento responsable del territorio. “Nuestra visión es crear un destino regional que tenga a
Los Mochis como el destino de negocios y playa; El Fuerte como el destino histórico y cultural; Choix como el destino de naturaleza y aventura; y Juan José Ríos como un punto de contacto con la Bahía Navachiste. Los cuatro municipios se complementan y juntos pueden ofrecer una experiencia completa”, concluye.
La presentación oficial del plan está prevista para noviembre de este año. Para entonces, el Valle del Fuerte podría dejar de ser una suma dispersa de municipios con potencial y comenzar a posicionarse como un nuevo referente turístico del noroeste mexicano.

















