La economía mexicana inició el segundo semestre con ajustes en varios de sus indicadores, pero también con señales que apuntan a un desempeño más equilibrado en áreas clave como el consumo, los servicios y el comercio exterior, de acuerdo con datos del INEGI.
En julio, las ventas minoristas mostraron un incremento mensual de 0.1 por ciento, impulsado por el crecimiento en seis de los nueve segmentos evaluados. Destacó el aumento de 1.9 por ciento en las ventas por internet, catálogos y televisión, lo que refleja la consolidación del comercio electrónico en el país. En términos anuales, las ventas al menudeo avanzaron 2.2 por ciento.
El sector de servicios también registró un desempeño favorable al crecer 0.3 por ciento mensual, después de una baja en junio. Entre los segmentos que más contribuyeron al avance resaltaron los servicios profesionales, científicos y técnicos, que aumentaron 3.6 por ciento mensual. Con ello, el indicador de servicios mostró un crecimiento anual de 3.3 por ciento, reforzando su papel como motor de la actividad económica.
Consumo y servicios
Según publica México Industry, con base en un informe del CEESP, en materia de comercio exterior, el valor de las exportaciones mexicanas en agosto ascendió a 55,718 millones de dólares, lo que representó un incremento anual de 7.4 por ciento.
Este resultado se apoyó en el crecimiento de las exportaciones no petroleras (+8.9 por ciento), con un alza de 41.3 por ciento en las extractivas y de 9.0 por ciento en las manufactureras. Dentro de este rubro, las exportaciones no automotrices crecieron 14.4 por ciento, lo que muestra la diversificación de la oferta exportadora del país.
Por su parte, el saldo de la balanza comercial en agosto fue prácticamente equilibrado, con un déficit de apenas 66.7 millones de dólares, cifra significativamente menor respecto a otros periodos.
La inflación se mantuvo dentro de rangos controlados. Durante la primera quincena de septiembre, el índice general aumentó 0.18 por ciento, con una variación anual de 3.74 por ciento, todavía dentro del objetivo del Banco de México.
Además, las perspectivas internacionales refuerzan un escenario más optimista. El Fondo Monetario Internacional ajustó al alza su pronóstico de crecimiento para México en 2025, al pasar de 0.2 por ciento a 1.0 por ciento, con una estimación de 1.5 por ciento para 2026.
Asimismo, el CEESP indicó que, en el plano laboral, la ENOE reportó que, en los primeros siete meses de 2025, la población ocupada aumentó en 1.5 millones de personas, lo que evidencia la capacidad de absorción del mercado de trabajo, aunque con retos en la formalización del empleo.
A nivel internacional, la actividad económica de Estados Unidos, principal socio comercial de México, mostró un repunte relevante al crecer su PIB a una tasa anualizada de 3.8 por ciento en el segundo trimestre, lo que contribuye a mantener un entorno favorable para la demanda de exportaciones mexicanas.
Con estos resultados, los indicadores muestran un panorama mixto, aunque con fortaleza en el consumo, dinamismo en los servicios y resiliencia en el sector exportador, factores que sostienen la actividad productiva en medio de un escenario global desafiante.










