Todo comenzó con un repollo guardado en el refrigerador. Era época de encierro, de mesas silenciosas y rutinas suspendidas. En una de esas tardes detenidas por la pandemia, Aida Melissa Orozco Peimbert y su hijo, Arturo Murillo Orozco, encontraron en ese repollo una idea que terminaría por surgir como Ferment Freaks, un emprendimiento que rescata la sabiduría ancestral de la fermentación para crear bienestar en los cuerpos contemporáneos.
“Estábamos sentados, y mi hijo me sugirió enseñarle a fermentar. ‘Pues ahí hay un repollo en el refri, sácalo’. Esa fue nuestra inversión inicial, un repollo y unos frascos que me prestó mi suegra. De ahí nació todo. Ese repollo dio para tres frascos, luego para seis, y así hemos ido multiplicando”, relata Melissa Orozco.
Para ella, se trataba de una costumbre casera de conservar alimentos y cuidar la salud intestinal, y hoy Ferment Freaks produce y comercializa una amplia gama de fermentos naturales: kombucha, ajo y miel fermentado, caldo primal, chiles fermentados, mantequilla clarificada con cacao, chucrut, ginger ale, jun, kéfir, kvass, entre otros, que son “pócimas ancestrales para cuerpos actuales”.
“Hacemos alimentos vivos. Lo que producimos son cultivos de microorganismos que transforman los ingredientes y ayudan al cuerpo a recuperar su equilibrio”.
Ferment Freaks está conformado por un equipo de diez personas, donde Melissa Orozco lidera desde la parte creativa y de producción, mientras Arturo Murillo coordina los procesos en planta.
Desde entonces, Ferment Freaks comercializa alimentos y también enseña a las personas a reconectarse con su propio cuerpo y con los procesos naturales de transformación.
“La misión es que la gente entienda lo que come y lo que pasa dentro de sí. Que volteemos hacia adentro. Yo le llamo volver en sí. Estamos muy hacia afuera, con la atención dispersa, y el cuerpo tiene su propia sabiduría si lo escuchas”, dice Melissa Orozco.
La ciencia invisible de los microorganismos
La fermentación es un proceso biológico en el que microorganismos, como bacterias y levaduras, transforman los alimentos, generando enzimas, vitaminas y ácidos orgánicos que benefician la salud intestinal.
“El intestino es como una aduana: decide qué entra al cuerpo y qué no, pero solo si está sano, discrimina bien. Pero si está irritado o dañado, deja pasar cosas que no deberían entrar. Los fermentos ayudan a sellar esa barrera intestinal y mantienen el equilibrio de la microbiota”, señala.
Actualmente, la medicina moderna y los hábitos alimenticios han alterado ese ecosistema interno, con antibióticos, azúcares refinados y productos ultraprocesados, la propuesta son alimentos reales y vivos que su origen sea el campo, como cuando el mundo era sano.
“Vivimos en una abundancia que nos enferma. El cuerpo necesita esfuerzo, necesita vida. Los microorganismos que fermentan trabajan para nosotros sin pedir crédito, y sin ellos no podríamos vivir y si están en desorden vivimos a medias en todos los sentidos”, reflexiona Melissa Orozco.
De lo ancestral a lo actual
La fermentación es tan antigua como la civilización misma. Antes de que existieran los refrigeradores, los seres humanos aprendieron a conservar alimentos a través de la acción de bacterias y levaduras. En cada cultura, esos procesos se convirtieron en rituales: el kimchi en Corea, el chucrut en Europa del Este, el tepache y el tejuino en México.
Para Melissa, la fermentación es una metáfora de vida.
“En la India, donde estudié yoga, hay un lugar sagrado en el río Ganges donde el río se vuelve hacia su fuente a los himalayas. Y eso es lo que necesitamos hacer nosotros, volver a nuestra fuente, a nuestro origen y a sentir”, explica.
Ferments Freaks es, precisamente, ese gesto simbólico: un retorno a lo esencial, una mirada hacia adentro en medio de un mundo que mira siempre hacia afuera. Y por eso sus productos los define como vehículos de conciencia. Son la materialización de una idea que funde biología, tradición y propósito, la salud se cultiva.
Productos:
- Ajo y miel fermentado
- Caldo primal
- Chiles fermentados
- Ghee bengalí
- Chucrut,
- Ginger ale
- Jun
- Kasava
- Kefir
- Kefir tibetano
- Kombucha
- Kimchi












