Julio Adrián Gutiérrez Ocaño, originario de Hermosillo, Sonora, es el fundador de Una de Sal, un negocio que inició en 2020 con el propósito de resaltar los sabores tradicionales de la región. Su oferta incluye jamoncillo untable, mermeladas, carne seca con chiltepín, queso cocido de ures, salsa macha, conservas, mantequillas, mezclas de frutos secos, aderezos y crema de bacanora.
Desde siempre, Gutiérrez Ocaño ha sido una persona inquieta y entusiasta, con pasión por la comida, las ventas y la atención al cliente. Inspirado en la calidez que distingue a Sonora, decidió emprender un negocio que no solo promoviera los productos locales, sino que también ofreciera una experiencia auténtica. Una de Sal busca demostrar que Sonora no solo se distingue por su gastronomía, sino también por su hospitalidad.
Para su fundador, este proyecto es más que un negocio, es un ejemplo de perseverancia. Como persona con discapacidad visual, ha demostrado que la verdadera capacidad radica en la determinación y la creatividad. Su objetivo es consolidar la marca, mantenerse vigente y seguir innovando, ofreciendo siempre calidad y cercanía con sus clientes.
El futuro de Una de Sal se enfoca en establecer un punto de venta físico, ampliar su mercado y continuar renovándose con nuevas ideas y productos. Las redes sociales han sido clave en este proceso, permitiendo conectar con más personas y mostrar la esencia de la marca.
A quienes buscan emprender, Gutiérrez Ocaño les aconseja no rendirse. Reconoce que el camino tiene altibajos, pero la clave es mantenerse firmes y apostar por la innovación. Finalmente, agradece los espacios que permiten compartir experiencias, reafirmando que con esfuerzo y visión, todo es posible.
- A lo largo de su trayectoria, el proyecto ha pasado por diversas transiciones, pero su objetivo principal es consolidarse en un espacio físico propio y seguir creciendo tanto en oferta de productos como en su alcance de mercado.